viernes, 22 de junio de 2012

El intruso

Aviso: Los libros aquí transcriptos y los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia original “Reading New Moon” a Choices HP, yo solo la traduzco, todo esto es sin ánimos de lucro, solo por mero entretenimiento.
Hola mis queridas lectoras y lectores, espero que disfruten de este capítulo. Y pues como ya se hizo costumbre NOS LEEMOS ABAJO!




“El intruso” Leyó Edward gruñendo la palabra.
"Creo que es simplemente el lobo", señaló Emmett.
El susto me hizo abrir los ojos. Estaba tan fatigada y confusa que dudaba de si estaba dormida o despierta.
Alguien volvió a arañar el cristal de la ventana levantando un sonido chirriante y estridente.
Salí a trompicones de la cama, confusa y patosa. Parpadeé en mi intento de enjugar las lágrimas de mis ojos.
Una gran silueta oscura se bamboleaba de un lado a otro del cristal, se movía como si fuera a lanzarse contra el cristal y atravesarlo. Retrocedí estupefacta y aterrada, a punto de gritar.
Victoria.
"Fffffhhhh," siseó Edward. "Si es Jacob, la está aterrando".
Había venido a por mí.
Estaba muerta.
¡No, Charlie también, no!
Refrené el grito que iba a proferir. Debía conseguir que todo se desarrollara en silencio. No sabía cómo, pero tenía que evitar que Charlie acudiera a investigar...
"Bella", se quejó Edward rodando los ojos.
Entonces, la figura sombría emitió una voz hosca que conocía muy bien.
—¡Bella! —bisbiseó—. ¡Ay! ¡Maldita sea, abre la ventana! ¡Ay!
Emmett se rió entre dientes.
"Yo no creo que sea buena idea que él esté allí," dijo Edward.
"Por supuesto que no", se rió Emmett mientras codeaba a Edward “Eddy, deberías tener cuidado, el chucho ahora también quiere robarte el puesto de acosador-salta-ventanas”.
“Ya cállate” le gruño Edward.
“Encima que te doy consejos, me pides que me calle” dijo Emmett fingiendo estar dolido, a lo que Edward solo rodo los ojos para continuar en sana paz la lectura antes de cometer asesinato con su hermano, además a Esme no le gustaría que ensucie la sala con las cenizas de su hermano, estaba en deuda con ella por ya haber roto la mesa en el libro pasado, así que se contendría…por ahora.
Estaba temblando de terror, por lo que necesité dos segundos antes de ser capaz de moverme, pero luego me apresuré a acudir a la ventana y abrirla a empellones. La escasa luminosidad que alumbraba las nubes me bastó para identificar la silueta.
—¿Qué haces? —pregunté jadeando.
Jacob colgaba precariamente de la pícea que crecía en el pequeño patio delantero de Charlie. Su peso había inclinado el árbol hacia la casa y ahora pendía a menos de un metro de mí y a seis metros del suelo. Las finas ramas del extremo del árbol arañaban la fachada de la casa con un chirrido crispante.
—Intento cumplir... —resopló mientras cambiaba de posición su peso cada vez que el árbol le zarandeaba— mi promesa.
"Por supuesto", dijo Edward, cerrando los ojos otra vez. "Él tiene suficiente autocontrol... eh... él no se transformará. No perderá el control", murmuró esta parte en voz baja y parecía que estaba tratando de convencerse a sí mismo más que a los demás.
Tenía los ojos húmedos y borrosos. Parpadeé, repentinamente convencida de que seguía soñando.
—¿Desde cuándo has prometido matarte cayéndote desde la copa del árbol de Charlie?
"Genial!" Emmett se rió, le encantaba el humor que se cargaba Bella,  y el resto de la familia se le unió a sus risas, solo por esta vez.
Bufó al no encontrar gracioso el comentario al tiempo que hacía oscilar las piernas para incrementar el ritmo de balanceo.
—Apártate de ahí —me ordenó.
—¿Qué?
Volvió a mover las piernas —hacia atrás y hacia delante— y aumentó el impulso. Entonces comprendí lo que se proponía.
—¡No, Jake!
Pero ya era demasiado tarde, por lo que me hice a un lado, Se lanzó hacia mi ventana abierta tras proferir un gruñido.
Estuve a punto de volver a chillar, ya que temí que se matara en la caída, o al menos se lisiara al golpearse contra el revestimiento exterior.
"Él va a estar bien. Los hombres lobo son muy ágiles," dijo Edward.
Me quedé pasmada cuando entró en mi habitación de un ágil salto para luego aterrizar sobre la parte anterior de la planta del pie con un ruido sordo.
Los dos nos miramos de inmediato mientras conteníamos la respiración a la espera de saber si Charlie se había despertado Transcurrieron unos breves instantes de silencio hasta que es cuchamos los apagados ronquidos de mi padre.
"Creo que Charlie tiene un sueño profundo", sonrió Edward.
“Esa es información útil, ¿eh Eddy", sonrió Emmett y Edward se limitó a sonreír más ampliamente.
Una enorme sonrisa se fue extendiendo por su rostro lentamente. Parecía muy complacido consigo mismo. No era la sonrisa que yo conocía y adoraba, era una sonrisa nueva —una burla amarga de su antigua franqueza— en el rostro que había pertenecido a Jacob.
Aquello fue demasiado para mí. Había llorado hasta quedarme dormida por culpa de aquel muchacho. Su severo rechazo había abierto un nuevo agujero en lo que quedaba de mi pecho. Había dejado a su paso una nueva pesadilla, como una infección en una llaga supurante, el insulto después de la herida. Y ahora estaba en mi habitación con su sonrisa de auto-complacencia como si nada hubiera pasado. Y peor aún, aunque su llegada había sido aparatosa y torpe, me había recordado las noches en que Edward solía entrar a hurtadillas por la ventana. El recuerdo hurgó ferozmente en las heridas abiertas.
"El cachorro realmente no debería haber ido", gruñó Edward.
"Bella será más feliz cuando sepa la verdad", señaló a Esme.
"hmm ..." Edward suspiró.
Todo esto, unido al hecho de que estaba hecha polvo, no me ponía de muy buen humor.
"Interesante elección de palabras", sonrió Emmett mas profundamente.
—¡Vete! —mascullé con toda la malevolencia de la que fui capaz.
Parpadeó. Se quedó en blanco a causa de la sorpresa.
—No —protestó—, vengo a presentarte mis disculpas.
—¡No las acepto!
"Ellos tienen una relación divertida", se rió Emmett.
“Yo no lo llamaría relación” dijo Edward medio enfurruñado.
Emmett rodo los ojos “Bueno… su amistad… lo que sea que tienen esos dos” a veces eres tan infantil hermano agregó en su mente.
Edward levanto una ceja escépticamente como diciendo ¿Me dices infantil a mi? Pero lo dejo correr.
Le empujé para intentar echarle por la ventana. Después de todo, si era un sueño, no podía hacerle daño de verdad. No le moví ni un centímetro. Enseguida dejé caer mis manos y me alejé de él.
No llevaba siquiera una camiseta,
“Es de noche, Jacob está en su habitación, y medio desnudo” volvió a arremeter Emmett contabilizando sus argumentos con los dedos “yo que tú me voy preocupando Eddy”
“Emmett podrías hacer el favor de callarte” dijo Edward gruñendo.
“Yo solo quiero ayudarte, no quiero quedarme sin cuñada solo porque mi hermano es un quedado y no pelea por Bellita” le contestó Emmett excusándose.
“Solo…cállate… no va a pasar nada” le dijo Edward manteniendo su compostura aunque por dentro se muriera de celos haciendo reír internamente a Jasper que se había dado cuenta.
a pesar de que el aire que entraba por la ventana era lo bastante fresco como para hacerme tiritar. Ponerle las manos en el pecho me hizo sentir incómoda.
“Y lo está tocando” volvió  Emmett al ataque simulando exasperación
En respuesta solo recibió una mirada fulminante de parte de toda la familia.
“Está bien, me callo” se rindió Emmett.
La piel le ardía, como la cabeza la última vez que le toqué. Era como si siguiera griposo y con fiebre.
Pero no tenía aspecto de estar enfermo. Parecía enorme. Se inclinó sobre mí, cohibido por la furiosa reacción. Era tan grande que tapaba toda la ventana.
De pronto, fue más de lo que pude soportar. Me sentí como si el efecto de todas las noches en vela se me echara encima de sopetón. Estaba tan terriblemente cansada que pensé que me iba a desmayar allí mismo. Me tambaleé con paso vacilante y luché por mantener los ojos abiertos.
"Hmm ... debe dejarla dormir", dijo Edward. "Él puede volver en otro momento”.
“Solo dices eso porque no lo quieres cerca suyo” volvió a tratar Emmett de picar a su hermano.
“Puede ser” medio acepto Edward encogiéndose de hombros.
—¿Bella? —susurró Jacob con ansiedad.
Me tomó por el codo cuando volví a tambalearme y me guió de vuelta a la cama. Las piernas cedieron en cuanto llegué al borde y me dejé caer de cualquier manera encima del colchón.
—Eh, ¿estás bien? —preguntó Jacob. La preocupación pobló su frente de arrugas.
Alcé los ojos. Las lágrimas aún no se habían secado en mis mejillas.
—¿Por qué rayos iba a estar bien, Jacob?
"Ella es más honesta cuando está cansada," murmuró Edward para sí mismo con una sonrisa.
"Ella siempre es honesta", corrigió Alice. "Ella es un poco menos considerado cuando está cansada."
La angustia sustituyó buena parte de la severidad de su rostro.
—Cierto —admitió; respiró hondo—. Mierda, bueno, yo… Lo siento, Bella.
Yo no albergaba duda alguna de la sinceridad de la disculpa, aunque una crispación airada deformaba sus facciones.
—¿Por qué has venido? No quiero tus disculpas, Jake.
—Lo sé —susurró—, pero no podía dejar las cosas como quedaron esta tarde. Fue horrible. Perdona.
Sacudí la cabeza cansinamente.
—No comprendo nada.
—Lo sé. Quiero explicártelo... —de pronto, se calló y se quedó boquiabierto, como si se le hubiera cortado la respiración. Luego, volvió a respirar hondo—. Quiero hacerlo, pero no puedo —dijo, aún enojado—, y nada me gustaría más.
"Entonces, ¿por qué se molestó en ir?" Edward siseó enojado.
"Parece que, literalmente, no puedo decírselo", dijo Carlisle pensativamente. "Me pregunto si eso es parte de ser un hombre lobo."
"¿Qué quieres decir?" Edward preguntó.
""
Como si se le hubiera cortado la respiración '", repitió Carlisle. "Podría ser más que el no puede revelar su secreto”
Dejé caer la cabeza entre las manos, que amortiguaron mi pregunta:
—¿Por qué?
Permaneció en silencio durante un momento. Ladeé la cabeza para verle la expresión —estaba demasiado cansada para mantenerla erguida— y me quedé asombrada. Tenía los ojos entrecerrados, los dientes prietos y el ceño fruncido por el esfuerzo.
—¿Qué pasa? —pregunté.
Espiró pesadamente y me di cuenta de que también había estado conteniendo la respiración.
—No puedo hacerlo —murmuró con frustración.
-¿Hacer qué?
Ignoró mi pregunta.
—Mira, Bella ¿no has tenido nunca un secreto que no hayas podido contar a nadie?
"Sí... el nuestro", dijo Rosalie esa era la única cosa que realmente apreciada de Bella.
Pensé de inmediato en los Cullen. Él me miró dándome a entender que lo sabía. Esperaba que mi expresión no pareciera demasiado culpable.
—¿No hay nada que hayas ocultado a Charlie, a tu madre...? —insistió—. ¿Algo de lo que no hayas hablado ni siquiera conmigo? ¿Incluso ahora?
Sentí que se me tensaban los ojos. No respondí a la pregunta, pero supe que él lo interpretaría como una confirmación.
—¿Entiendes que tal vez me encuentre en la misma clase de... situación? —no encontraba las palabras y parecía esforzarse por expresarse de forma adecuada—. A veces, la lealtad se interpone en tus deseos. A veces, un secreto no te pertenece y no lo puedes revelar.
Bueno, eso no lo iba a discutir. Para ser exactos, tenía razón. Yo poseía un secreto que no era libre de contar, más aún, un secreto que me sentía obligada a proteger. Un secreto del que, de pronto, Jacob parecía saberlo todo.
Seguía sin ver la forma de aplicar aquello a él, a Sam o a Billy, ¿Qué importancia tenía para ellos ahora que los Cullen se habían ido?
—No sé por qué has venido, Jacob, si vas a limitarte a ofrecerme acertijos en vez de explicaciones.
"Él está tratando de hacer que se sienta mejor", dijo Esme. "Incluso esto le ayudará."
—Lo siento —susurró—. ¡Menuda frustración!
Nos miramos el uno al otro durante bastante tiempo en la penumbra de la habitación con la desesperación escrita en el rostro.
—Lo que me mata —dijo de repente— es que en realidad ya lo sabes, ¡te lo conté todo!
"Eso es", reflexionó Carlisle. "Tal vez él pueda saltarse las reglas de este modo”.
—¿De qué me hablas?
Dio un respingo de sorpresa para luego inclinarse sobre mí, mientras su expresión pasaba de la desesperanza a una centelleante energía en un segundo. Me miró implacablemente a los ojos y me habló deprisa y con avidez. Pronunció las palabras junto a mi rostro. Su aliento abrasaba tanto como su piel.
"Parece que él ha tenido la misma idea que tú", comentó Edward con una voz carente de emoción.
"Todavía no sé si esto es bueno o no", dijo Carlisle.
"No", suspiró Edward.
—Me parece haber encontrado la forma de que esto funcione... ¡porque ya lo sabes, Bella! No te lo puedo decir, pero tú sí puedes adivinarlo. ¡Eso me sacaría del atolladero!
—¿Quieres que lo adivine? ¿Qué he de adivinar?
¡Mi secreto! Puedes hacerlo porque conoces la respuesta.
"Y ella es muy inteligente," dijo Esme.
"Sí, ella se dará cuenta en un segundo y sabremos como se lo toma", dijo sonriendo Emmett.
"Ella prácticamente está dormida en sus pies," Alice les recordó. "Ella tardará un poco más."
Parpadeé dos veces mientras intentaba aclarar las ideas, Entonces, su rostro volvió a crisparse por el esfuerzo.
—¡Un momento, a ver si te puedo echar un cable! —dijo. Fuera lo que fuera que intentara, resultaba tan arduo que acabó jadeando.
—¿Un cable? —pregunté, tratando de mantener el contacto. Mis labios querían permanecer sellados, pero les obligué a abrirse.
—Sí —contestó, respirando con dificultad—. Algo así como pistas.
Tomó mi rostro entre sus manazas demasiado cálidas y lo sostuvo a escasos centímetros del suyo. Me miró a los ojos mientras hablaba en susurros, parecía que comunicase algo más que las palabras que pronunciaba.
—¿Recuerdas el día que nos conocimos en la playa de La Push?
—Por supuesto que sí.
—Háblame de ello.
Tomé aliento e intenté concentrarme.
—Me preguntaste por mi monovolumen...
"Ay bella! No tienes que hablar de todo, sáltate a la parte importante", se quejó Emmett con impaciencia.
Asintió con la cabeza al tiempo que me instaba a continuar.
—Charlamos sobre el Golf.
—Sigue.
—Fuimos a dar un paseo por la playa...
Mientras hacía memoria, el contacto con las palmas de sus manos iba calentando mis mejillas, aunque él no se percataba al tener tan alta la temperatura de la piel. Le había pedido que caminara conmigo para luego flirtear con él —con tanta torpeza como éxito—
"¿Cómo se puede ser torpe y tener éxito, al mismo tiempo?" Emmett se rió.
"No se puede. Ella probablemente lo hizo mucho mejor de lo que ella pensaba y no se dio cuenta," Edward sonrió.
"Sí, teniendo en cuenta que el cachorro está todavía bajo sus encantos", agregó Jasper, efectivamente borrando la sonrisa de la cara de Edward.
a fin de sonsacarle información.
Jacob asentía, ansioso porque continuara.
Mi voz apenas era audible.
—Me contaste historias de miedo, leyendas quileutes...
Cerró los ojos para reabrirlos de nuevo.
—Sí —respondió en tensión, febril, como si se encontrara al borde de algo de vital importancia. Habló despacio, pronunciando con cuidado cada palabra—. ¿Recuerdas lo que te dije?
"Se acuerda de las parte de los vampiros por lo menos," dijo Alice
"Sin embargo, no sé si se acuerda de la parte de los cachorros" agregó Rosalie con voz petulante.
Tuvo que ser capaz de ver el cambio de color de mi rostro incluso en la oscuridad. ¿Cómo lo iba a olvidar? Sin darse cuenta de lo que hacía, Jacob me había contado exactamente lo que necesitaba saber ese día, que Edward era un vampiro...
Me miró con los ojos de quien sabe mucho y me dijo:
—Piensa, haz un esfuerzo.
—Sí, me acuerdo —exhalé.
Inhaló profundamente mientras se debatía.
—¿Recuerdas todas las histo...? —no fue capaz de terminar la pregunta. La mandíbula le colgó y quedó con la boca abierta, como si se hubiera atragantado.
“Pobre chico” suspiró Esme..
—¿Todas las historias? —inquirí.
Asintió en silencio.
Sacudí la cabeza. Sólo una de las historias importaba de verdad. Sabía que él había comenzado con otras, pero no recordaba el preludio intrascendente, y menos con la mente nublada por la fatiga. Comencé a sacudir la cabeza.
"¡Ah, qué lástima perrito", se rió Emmett.
"Ella definitivamente se acuerda más de lo que se da cuenta", dijo Carlisle, "ya que ella sueña con eso"
Jacob gimió y saltó de la cama. Presionó sus puños contra las sienes y empezó a respirar agitado y deprisa.
—Lo sabes, lo sabes —murmuró para sí.
—¿Jake? Jake, por favor, estoy derrengada. En este momento no tengo la cabeza para nada. Tal vez por la mañana...
Recuperó una respiración acompasada y asintió.
—Tal vez lo comprendas luego. Creo adivinar por qué sólo te acuerdas de una historia —añadió con sarcasmo y amargura mientras se dejaba caer en el colchón a mi lado—. ¿Te importa que te haga una pregunta al respecto? —inquirió, aún sardónico—. Me muero de ganas por saberlo.
"Tengo la sensación de que no le va a gustar su pregunta", se quejó Edward.
—¿Una pregunta sobre qué? —repuse, a la defensiva.
—Sobre la historia de vampiros que te conté.
Le miré con cautela, incapaz de responder, pero, de todos modos, formuló la pregunta.
—Sinceramente, ¿no lo sabías? —su voz se tornó ronca—. ¿Fui el único que te reveló qué era él?
"Sí," dijo Edward.
¿Cómo sabía eso? ¿Por qué había decidido creer? ¿Y por qué ahora? Me rechinaron los dientes mientras le devolvía la mirada sin intención de contestar. Él se dio cuenta.
—¿Entiendes ahora a qué me refiero cuando hablo de lealtad? —musitó con voz aún más ronca—. A mí me ocurre lo mismo, sólo que peor. No te haces idea de cuáles son mis ataduras...
"Me pregunto cómo funciona", reflexionó Carlisle.
Aquello no me gustaba. No me gustaba la forma en que cerraba los ojos, como si le doliera la simple mención de sus lazos; más que disgusto, comprendí que lo que yo sentía era odio, odiaba cualquier cosa que le hiciera daño. La odiaba con ferocidad.
El rostro de Sam ocupó mi mente.
"En realidad no es su culpa," dijo Edward.
Para mí, en lo esencial, el sentimiento de lealtad era algo voluntario. Más allá del amor, protegía el secreto de los Cullen sin que me lo hubieran exigido, eso era cierto, pero no parecía ser igual en el caso de Jacob.
"Eso no es necesariamente cierto", dijo Carlisle. "Es una forma de proteger tanto a los inocentes como a los otros lobos ... me imagino que en un caso normal no sería fácil de decirle a alguien, pero con Bella sería un caso especial".
"Simplemente le duele ahora, porque él sabe cuánto va a afectar a Bella," suspiró Edward.
—¿No hay ninguna forma de que te liberes? —le pregunté mientras le acariciaba la dura superficie de su pelo rapado.
Le temblaron las manos, pero siguió sin abrir los ojos.
—No, estoy metido en esto de por vida. Es una condena eterna —soltó una risotada triste—. Tal vez, incluso más larga.
Más larga?" Emmett pregunto poniendo esa frase en tela de juicio.
"No sé", Carlisle se encogió de hombros, pero luciendo aún más interesado.
—No, Jake —gemí—. ¿Qué te parece si nos escapamos? Tú y yo. ¿Qué te parece si dejamos atrás nuestras casas... y a Sam?
—No es algo de lo que yo pueda huir, Bella —susurró—, aunque me fugaría contigo si pudiera —ahora también le temblaban los hombros. Respiró hondo—. Bueno, debo irme.
—¿Por qué?
—En primer lugar, parece que vas a quedarte traspuesta de un momento a otro. Necesitas dormir... Necesito que te pongas las pilas. Vas a averiguarlo, debes hacerlo.
—¿Y el segundo motivo?
Torció el gesto.
—Tengo que irme a escondidas. Se supone que no debo verte. Estarán preguntándose dónde estoy —esquinó la sonrisa—. Imagino que habré de dejar que se enteren.
—No tienes que decirles nada —susurré.
—De todos modos, lo haré.
"No es que él tenga opción", dijo Edward. "No, cuando todas sus mentes están conectadas."
El fuego de la ira prendió en mi interior.
—¡Los odio!
Jacob me miró con los ojos muy abiertos, sorprendido.
—No, Bella, no odies a los chicos. No es culpa de Sam ni de los demás. Como ya te he dicho, se trata de mí... Sam es un tío muy legal, tope guay. Jared y Paul son también grandes tipos, aunque Paul es un poco... Y Embry siempre ha sido mi amigo. Eso no ha cambiado, es lo único que no ha cambiado. Me siento realmente mal cuando recuerdo lo que pensaba de Sam...
¡¿Que Sam era tope guay?! Le clavé la mirada, atónita, pero pasé por alto el asunto.
"Puedo ver por qué esta tan confundida esta vez," se rió Jasper. "Yo estaría completamente sorprendido si yo estuviera en sus zapatos."
—Entonces, ¿por qué se supone que no debes verme? —inquirí.
—No es seguro —masculló y miró al suelo.
Sus palabras me hicieron estremecer de miedo.
¿También estaba al corriente de eso? Nadie lo sabía, excepto yo, pero tenía razón... Era bien entrada la madrugada, una hora perfecta para la caza. Jacob no tendría que estar en mi habitación. Debía estar sola si alguien venía a buscarme.
"Por supuesto, ella llegaría a la conclusión de que no es segura para él," sonrió Edward divertido, "a pesar de que él quería decirle que no es seguro para ella."
—Si pensase que era demasiado... arriesgado —cuchicheó—, no hubiera venido, pero te hice una promesa, Bella —volvió a mirarme—. No tenía ni idea de lo difícil que iba a ser cumplirla, aunque eso no significa que no vaya a intentarlo.
Leyó la incomprensión en mis facciones.
—Después de esa estúpida película —me recordó—, te prometí que jamás te haría daño... Estuve a punto de estropearlo todo esta tarde, ¿verdad?
"Es una línea difícil caminar,  tratando de no hacerle daño y tratar de mantenerla a salvo al mismo tiempo", suspiró Edward.
—Sé que no querías hacerlo, Jake. Está bien.
—Gracias, Bella —me tomó de la mano—. Voy a hacer cuanto pueda por estar contigo, tal y como prometí —de pronto, me dedicó una gran sonrisa, una sonrisa que no era la mía, ni la de Sam, sino una extraña combinación de ambas—. Ayudaría mucho que lograras averiguarlo por tu cuenta, de verdad, Bella. Haz un esfuerzo.
Esbocé una débil mueca.
—Lo intentaré.
—Y yo intentaré verte pronto —suspiró—. Querrán hacerme hablar de esto.
—No los escuches.
—Haré lo que pueda —meneó la cabeza, como si dudara de tener éxito en esa tarea—. Ven a decírmelo tan pronto como lo hayas deducido —entonces, debió de ocurrírsele algo, algo que le provocó un temblor en las manos—. Bueno... si es que luego quieres venir.
"Argh... por supuesto que ella va a querer", se quejó Edward.
"Tú lo has dicho antes, no creo que él vaya a hacerle daño", Carlisle le recordó.
"Un segundo es todo lo que necesita," Edward murmuró. "Todavía estoy tratando de convencerme a mí mismo que él no lo haría... pero eso puede cambiar en un segundo." Volvió a repetirse.
¿Y por qué no iba a querer?
El rostro de Jacob se endureció y se volvió frío. Ése era el uno por ciento que pertenecía a Sam.
—Se me ocurre una excelente razón —repuso con tono áspero—. Mira, tengo que irme, de verdad. ¿Podrías hacer algo por mí?
Me limité a asentir, asustada por el cambio que se había operado en él.
—Telefonéame al menos si no quieres volver a verme. Házmelo saber si fuera ése el caso.
“Ya quisiera yo que Bella solo lo llamé” suspiro Edward resignado.
—Eso no va a suceder...
Me interrumpió alzando una mano.
—Tú limítate a decírmelo.
Se puso de pie y se encaminó hacia la ventana.
—No seas idiota —protesté—. Vas a romperte una pierna. Usa la puerta. Charlie no te va a atrapar.
—No voy a hacerme ningún daño —murmuró, pero se volvió hacia la puerta.
Vaciló mientras pasaba junto a mí, sin dejar de mirarme con una expresión que indicaba que algo le atormentaba. Me tendió una mano con gesto de súplica.
Tomé su mano y de pronto tiró de mí —con demasiada brusquedad— hasta sacarme de la cama y chocar con un golpe sordo contra su pecho.
—Por si acaso —murmuró junto a mi pelo mientras me estrechaba entre sus brazos con tal fuerza que estuvo a punto de romperme las costillas.
“El solo buscaba excusas para abrasarla” río Emmett viendo la cara que tenía Edward que parecía que había chupado un limón. “Oh vamos Eddy, es solo  un abrazo, y te aseguró que van a haber más así que acostúmbrate”.
—No puedo... respirar... —dije con voz entrecortada.
Me soltó de inmediato, pero retuvo un brazo a la altura de la muñeca para que no me cayera al suelo. Me dio un empujoncito —esta vez con más delicadeza— para hacerme caer sobre la cama.
—Duerme algo, Bella. Tienes que tener la mente despejada. Sé que lo vas lograr. Necesito que lo comprendas. No te quiero perder, Bella, no por esto.
Se plantó en la puerta de una zancada, la entreabrió con sigilo y desapareció por la abertura. Agucé el oído para detectar el escalón que crujía en las escaleras, pero no se escuchó nada.
Me tendí en la cama con la cabeza dándome vueltas. Estaba rendida y demasiado confusa. Cerré los ojos en un intento de que todo tuviera sentido, sólo para sumirme en la inconsciencia con tal rapidez que me desorienté.
No disfruté del sueño pacífico y sin pesadillas que tanto anhelaba, por supuesto que no. Me encontraba en el bosque una vez más y comencé a deambular por el camino de siempre.
Enseguida me percaté de que no era el sueño habitual. Por una parte, no me sentía obligada a vagabundear ni a buscar. Anduve sin rumbo fijo por una cuestión de simple hábito, ya que eso era lo que se esperaba de mí. De hecho, ni siquiera era el mismo bosque. El olor y la luz eran diferentes. No olía a tierra húmeda, sino a agua salada marina. No podía ver el cielo, pero aun así, a juzgar por el brillo jade de las hojas de las copas de los árboles, parecía que el sol estaba cayendo a plomo.
No tenía duda alguna de que la playa se hallaba cerca. Ése debía de ser el bosque cercano a La Push. Supe que podría ver el sol si era capaz de encontrar la playa, por lo que me apresuré a avanzar guiada por el débil sonido de las olas a lo lejos.
Jacob apareció en ese momento. Me aferró la mano y tiró de mí para llevarme a la parte más umbría del bosque.
"Este parece ser el sueño que tubo la noche después de que ella se enteró de lo que éramos", dijo Carlisle, asintiendo con la cabeza a Edward.
"En el que vio a Jacob convertirse en un lobo", agregó Alice. "Eso podría ayudar a  entender esto."
—¿Qué ocurre, Jacob? —le pregunté. Su rostro era el de un niño asustado y de nuevo lucía su hermosa melena recogida en una coleta a la altura de la nuca. Tiraba de mí con todas sus tuerzas, pero yo me resistía porque no quería adentrarme en la zona sombría.
—Corre, Bella, debes correr —susurró aterrado.
La sensación de déjà vu fue tan fuerte y repentina que estuve a punto de despertarme.
Ahora sabía por qué había reconocido aquel lugar; había estado allí antes, en otro sueño, hacía un millón de años, en una etapa de mi vida totalmente distinta. Aquél era el sueño que había tenido la noche posterior a pasear con Jacob por la playa, la primera noche en que supe que Edward era un vampiro.
El hecho de que Jacob me hubiera hecho recordar ese día debía de haber sacado a relucir mis recuerdos enterrados.
"Es evidente que su mente quería que ella supiera lo que el cachorrito es", sonrió Emmett.
“Realmente su mente trabaja muy rápido” alabó Carlisle.
“Por supuesto” comentó Edward con una nota de orgullo en su voz.
Ahora me había distanciado del sueño, por lo que me limité a esperar que continuara. Una luz se acercó a mí desde donde debía de estar la playa. Edward aparecería entre los árboles al cabo de unos instantes; entonces, vería su tez reluciente y sus peligrosos ojos negros. Me haría señas y me sonreiría. Le vería hermoso como un ángel con los colmillos cortantes y puntiagudos...
Edward se estremeció ante la imagen.
... pero me estaba anticipando a los acontecimientos. Antes tenía que pasar algo más.
Jacob me soltó la mano y profirió un grito. Se desplomó a mis pies temblando y sufriendo espasmos.
—¡Jacob! —chillé, pero había desaparecido...
... y en su lugar había un enorme lobo de pelaje rojizo e inteligentes ojos oscuros.
El sueño dio un vuelco, por supuesto, como el de un tren que salta sobre la vía.
Aquél no era el mismo lobo con el que había soñado en mi anterior vida, sino el de pelambrera rojiza que había tenido a quince centímetros de mí en el prado hacía exactamente una semana.
"Y al parecer, su mente está poniendo las piezas juntas con más claridad que antes", dijo Alice. "Inconscientemente, ella debe haberse dado cuenta de la conexión cuando estaba en el prado y ahora su mente le permite ver la verdad."
Este lobo era gigante, monstruoso, más grande que un oso.
Me miraba fija e intensamente mientras intentaba transmitir una información vital con sus inteligentes ojos, los ojos de color castaño oscuro de Jacob Black.
Me desperté gritando con toda la fuerza de mis pulmones.
"Y ahora lo sabe", dijo Edward.
"Y ella lo va a guardar tan bien como lo hizo con nuestro secreto", dijo Alice.
Estaba medio convencida de que esta vez Charlie iba a venir a echar un vistazo. No era mi grito habitual. Enterré la cabeza en la almohada e intenté controlar los alaridos de mi ataque de histeria. Apreté el rostro contra la almohada, preguntándome si habría alguna forma de ocultar la conexión que acababa de establecer.
Pero Charlie no acudió y al final logré contener los aullidos que empezaban a formarse en mi garganta.
Ahora lo recordaba todo, todo, hasta la última palabra que me había dicho Jacob ese día en la playa, incluso la parte previa a los vampiros, los «fríos». En especial, esa parte.
—¿Conoces alguna de nuestras leyendas ancestrales?—comenzó—. Me refiero a nuestro origen, el de los quileutes.
—En realidad, no —admití.
—Bueno, existen muchas leyendas. Se afirma que algunas se remontan al Diluvio. Supuestamente, los antiguos quileutes amarraron sus canoas a lo alto de los árboles más grandes de las montañas para sobrevivir, igual que Noé y el Arca —me sonrió para demostrarme el poco crédito que daba a esas historias—. Otra leyenda afirma que descendemos de los lobos, y que éstos siguen siendo nuestros hermanos. La ley de la tribu prohíbe matarlos.
»Y luego están las historias sobre los fríos.
—¿Los fríos? —pregunté sin esconder mi curiosidad.
—Si. Las historias de los fríos son tan antiguas como las de los lobos, y algunas son mucho más recientes. De acuerdo con la leyenda, mi propio tatarabuelo conoció a algunos de ellos. Fue él quien selló el trato que los mantiene alejados de nuestras tierras.
Entornó los ojos.
—¿Tu tatarabuelo? —le animé.
—Era el jefe de la tribu, como mi padre. Ya sabes, los fríos son los enemigos naturales de los lobos, bueno, no de los lobos en realidad, sino de los lobos que se convierten en hombres, como nuestros ancestros. Tú los llamarías licántropos.
—¿Tienen enemigos los hombres lobo?
—Sólo uno.
Tenía algo en la garganta que me estaba ahogando. Intenté tragarlo, pero se mantuvo inmóvil. Entonces traté de escupir la palabra.
—Hombre lobo —dije con voz entrecortada.
Sí, esa palabra era lo que se me había atragantado, lo que me impedía respirar.
"Ella tiene más dificultad para decir las palabras que para hacerle frente a las propias criaturas," se rió Jasper.
El mundo entero se tambaleó hasta inclinarse hacia el lado equivocado de su eje.
¿Qué clase de lugar era aquél? ¿Podía existir un mundo donde las antiguas leyendas vagaran por las fronteras de las ciudades pequeñas e insignificantes para enfrentarse a monstruos míticos?
"Eh... sí," sonrió Emmett. "Parece que ella está no se lo está tomando muy bien que digamos”
¿Significaba eso que todos los cuentos de hadas imposibles tenían una base sólida y verdadera en ciertos sitios? ¿Había cordura y normalidad o todo era magia y cuentos de fantasmas?
Sostuve mi cabeza entre las manos en un intento de evitar que estallara.
Una vocecita mordaz preguntó en el fondo de mi mente dónde radicaba la diferencia. ¿Acaso no había aceptado la existencia de vampiros hacía mucho tiempo, y sin todos los ataques de histeria de esta ocasión?
“Eso es porque ya estaba enamorada de ti” le recordó Esme a Edward.
Exactamente, quise replicar a la voz. ¿No tenía una persona de sobra con un sólo mito a lo largo de su vida?
"Oh, bueno, ahora está discutiendo con ella misma," se rió Emmett.
Además, no hubo ni un momento en que Edward dejara de estar por encima de lo ordinario. No supuso una gran sorpresa saber lo que era, porque resultaba evidente que era algo.
“Hasta Bella se da cuenta que no eres normal” le dijo Alice riéndose.
Pero ¿Jacob? Jacob era sólo Jacob, ¿sólo eso? ¿Mi amigo Jacob?
“Siiii, ese Jacob” le respondió Emmett carcajeándose más fuerte.
 Jacob, el único humano con el que había sido capaz de relacionarme...
Varias personas se echaron a reír.
“Eso es porque Bella pertenece a nuestro mundo” pensó Esme sin mala intencional de que Edward la escuche.
Y resulta que ni siquiera era un hombre.
Reprimí el deseo de volver a gritar.
¿Qué decía eso sobre mí?
"Eso es porque pertenece a nuestro mundo", dijo Alice en voz alta haciendo eco de lo que varios pensaban, y no era solo para tomar ventaja con respecto a la única cosa que había jurado que nunca haría.
"No..." Edward la interrumpió.
"Lo sé", suspiró Alice, "pero por lo menos debes admitir que ella pertenece a tú vida."
"Sí, tienes razón en eso," Edward sonrió.
Conocía la respuesta a esa pregunta. Significaba que había algo intrínsecamente malo en mí,
“Por qué siempre piensa que hay algo malo en ella?” peguntó Edward exasperado.
de lo contrario, ¿por qué iba a estar mi vida poblada de personajes salidos de las películas de terror? ¿Por qué otro motivo me iba a preocupar tanto por ellos, hasta el punto de abrirme profundos agujeros en el pecho cuando se marchaban para seguir con sus existencias de leyenda?
Emmett se rió entre dientes otra vez.
“No es gracioso” lo retó Rosalie.
“Perdón” dijo Emmett resignado.
Todo daba vueltas y cambiaba en mi mente mientras intentaba reorganizar las cosas que antaño habían tenido un sentido para que ahora pudieran significar algo más.
No había ninguna secta. Jamás la hubo, ni tampoco una banda. No, era mucho peor que eso. Se trataba de una manada...
"Sí, una manda de cachorritos", sonrió Emmett.
... una manada de cinco gigantescos licántropos de alucine con diferentes tonalidades de pelaje que habían pasado junto a mí en la pradera de Edward.
De repente, me entró una prisa enorme. Eché una ojeada al reloj, era demasiado temprano, pero no me importaba. Debía ir a La Push ahora. Tenía que ver a Jacob cuanto antes para que me dijera que no había perdido del todo el juicio.
Me vestí con las primeras ropas limpias que encontré, sin molestarme en comprobar si las llevaba o no a juego
“Hay tanto que debo enseñarle” dijo Alice mas para sí misma que para los demás.
y bajé las escaleras de dos en dos. Estuve a punto de atropellar a Charlie cuando me deslizaba por el vestíbulo, directa hacia la puerta.
—¿Adónde vas? —me preguntó, tan sorprendido de verme como yo a él—. ¿Sabes qué hora es?
—Sí. He de ver a Jacob.
—Creí que el asunto de Sam...
—Eso no importa. Debo hablar con él de inmediato.
—Es muy temprano —torció el gesto al ver que mi expresión no cambiaba—. ¿No quieres desayunar?
—No tengo hambre —la frase salió disparada de entre mis labios. Mi padre bloqueaba el camino hacia la salida. Sopesé la posibilidad de eludirle y echarle una carrera, pero sabía que tendría que explicárselo después
"Y no te olvides el hecho de que probablemente no podrías escapar de él de todos modos," rió Emmett.
—Volveré pronto, ¿de acuerdo?
Charlie frunció el ceño.
—¿Vas directamente a casa de Jacob, verdad? ¿Sin paradas en el camino?
—Por supuesto, ¿dónde iba a detenerme? —contesté atropelladamente a causa de la prisa.
—No lo sé —admitió—. Es sólo que... Bueno, los lobos han protagonizado otro ataque. Ha sido cerca del balneario, junto a las fuentes termales. En esta ocasión hay un testigo. La víctima se hallaba a diez metros del camino cuando desapareció. La esposa vio a un enorme lobo gris a los pocos minutos, mientras le estaba buscando, y corrió en busca de ayuda.
El estómago me dio un vuelco como en el descenso de una montaña rusa.
—¿Le atacó un lobo?
"Ella va a pensar que los lobos están atacando a los excursionistas," dijo Emmett, con los labios temblando por la inminente risa que se acercaba..
"Esto será divertido," dijo Edward sonriendo también.
“Niños por favor” dijo Esme tratando de mantener el orden ya que Emmett seguía riéndose.
“Vamos mamá, debes admitir, que después de tanta depresión, esto será divertido” Contesto Emmett excusándose.
Esme solo le sonrió a Emmett, sabiendo que no importaba lo que le dijera, él no tenía arreglo.
—No hay rastro de él, sólo un poco de sangre de nuevo —el rostro de Charlie parecía apenado—. Los guardias forestales patrullan armados y están reclutando voluntarios con escopetas. Hay un montón de cazadores deseosos de participar. Se va a ofrecer una recompensa por las pieles de lobo. Eso significa que va a haber muchas armas ahí fuera, en el bosque, y eso me preocupa —sacudió la cabeza—. Los accidentes se producen cuando la gente se pone nerviosa.
—¿Vais a disparar a los lobos? —mi voz subió unas tres octavas.
"Obviamente, ella no quiere que los lastimen", dijo Edward. Eso era tan Bella.
—¿Qué otra cosa podemos a hacer? ¿Qué ocurre? —preguntó mientras escrutaba mi rostro con una mirada tensa—. No te convertirás en una ecologista fanática y te pondrás en mi contra, ¿verdad?
“Imagínate una Bella ecologista, no nos dejaría cazar tranquilos” dijo Emmett fingiendo horror haciendo reír a los demás.
No logré responderle. Hubiera metido la cabeza entre las rodillas si él no hubiera estado observándome. Me había olvidado de los montañeros desaparecidos y de los rastros de zarpas ensangrentadas... En un primer momento no había relacionado esos acontecimientos.
—Escucha, cielo, no dejes que eso te asuste. Limítate a permanecer en el pueblo o en la carretera... Sin paradas, ¿vale?
—Vale —repetí con voz débil.
—Tengo que irme.
Al estudiarle de cerca por primera vez, vi que llevaba la pistola ajustada al cinto y calzaba botas de montaña.
—No vas a ir a por esos lobos, ¿verdad, papá?
—He de hacerlo, Bella. La gente está desapareciendo.
Alcé la voz otra vez, ahora de forma casi histérica.
—No, no vayas, no. ¡Es demasiado peligroso!
“Ellos no le harían daño, y mucho menos a Charlie” dijo Carlisle.
“Peeeero, eso Bella no lo sabe” comento Jasper también sonriendo, intentando que los demás también estuvieran e buen humor, como dijo Emmett, a habían tenido demasiada depresión por el momento.
—Debo hacer mi trabajo, pequeña. No seas tan pesimista.... Estaré bien —se volvió hacia la puerta y la mantuvo abierta—. ¿Vas a salir?
Vacilé al tener aún alterado el estómago. ¿Qué podía decir para detenerle? Estaba demasiado mareada para hallar la solución.
—¿Bella?
—Tal vez sea demasiado temprano para ir a La Push —susurré.
—Estoy de acuerdo —dijo, y de una zancada salió al exterior, donde estaba lloviendo. Cerró la puerta al salir.
En cuanto le perdí de vista, me dejé caer al suelo y hundí la cabeza entre las rodillas.
¿Debía ir detrás de Charlie? ¿Qué le iba a decir?
"No hay nada que decir ", dijo Emmett. "Ahora baja a La Push para que puedas acusar al hombre lobo de asesino."
"Los lobos no le harán daño, pero el vampiro puede que sí, obviamente, podría seguirlo", gruñó Edward.
¿Y qué ocurría con Jacob? Era mi mejor amigo. Necesitaba avisarle. La gente le iba a disparar si era de verdad un... —me acurruqué y me obligué a pensar la palabra— un hombre lobo, y sabía que era cierto, lo sentía. Necesitaba decirles a él y a sus amigos que iban a intentar matarlos si seguían merodeando por ahí en forma de lobos gigantescos. Debía decirles que parasen.
¡Tenían que parar! Charlie estaba en los bosques. ¿Les importaría? Hasta la fecha sólo habían desaparecido forasteros. Me pregunté si eso significaba algo o era pura coincidencia.
Necesitaba creer que al menos a Jacob sí le importaba.
En cualquier caso, debía prevenirle.
¿O no?
Jacob era mi mejor amigo, pero ¿no era también un monstruo? ¿Uno real? ¿Perverso? ¿Debía avisarles si en realidad él y sus amigos eran... eran unos asesinos y habían aniquilado a inocentes montañeros a sangre fría? ¿Sería un error protegerlos si resultaban ser auténticas criaturas de una peli de terror?
Era inevitable comparar a Jacob y sus amigos con los Cullen. Me envolví el pecho con los brazos. Luchaba contra el agujero mientras pensaba en ellos.
"En cierto sentido nos idealiza un poco", dijo Carlisle. "Siempre vamos a plantear más de una amenaza para los seres humanos que los lobos lo harían jamás."
"Es verdad,  pero Bella siempre parece olvidar esa pequeña cuestión” dijo Edward sonriendo.
Evidentemente, no sabía nada de licántropos. Hubiera esperado algo más parecido a los largometrajes —grandes criaturas semihumanas y peludas, o algo así— de haber esperado algo, por lo que ignoraba si cazaban por apetito, sed o sólo por deseo de matar. Resultaba difícil decidir nada sin saber eso.
Pero no podría ser peor de lo que debían soportar los Cullen en su búsqueda del bien. Me acordé de Esme —se me escaparon unas lágrimas cuando imaginé su precioso y amable rostro— y de cómo, por muy maternal y adorable que fuera, tuvo que contener la respiración y, avergonzada, alejarse corriendo de mí cuando empecé a sangrar.
Esme suspiró acongojada.
No podía ser más duro que aquello.
"De acuerdo", dijo Edward.
Pensé en Carlisle y en los siglos y siglos que había pasado esforzándose para aprender a ignorar la sangre con el fin de salvar vidas como médico. Nada podía ser más duro que eso.
Los hombres lobo habían elegido un camino diferente.
Ahora bien, ¿qué debía elegir yo?
"Eso es todo", dijo Edward entregando el libro a Emmett.
"Creo que voy a disfrutar de este capítulo," dijo con una sonrisa.



Holaaaaaa^^ Como están???? Espero que bien :)
Les gusto el capitulo??? Merezco comentarios????Espero que sí, porque como que estaba fuera de practica lo sentí raro :S
Ha pasado casi un mes desde la ultima verdadera actualización, y tal como va todo, voy a pasar todo el fic pidiendo disculpas por mi tardanzas y complicaciones, jajajjajaja pero bueno, parece que ya todo paso, PARECE... jajajaja ya que siempre aparecen nuevos obstáculos n.n pero hay que ser positivos :) así que roguemos que no pase mas nada y recuperemos toooooooooooodoo el tiempo perdido ya que mi querida facultad me ha "liberado" un poco, ya que por fin termine de cursar 3 materias (solo falta rendir sus respectivos exámenes finales), asi que tengo más tiempo para mi.
Ah y pues el régimen de actualización sera variado, osea que no voy a tener un día especifico, por lo tanto en cada capitulo que suba trataré de dejar la fecha de la siguiente actualización :)
Ah una cosita más, si son buenas y me dejan un comentario, porfis pongan sus nombresasí las reconosco ;)
Y eso es todo por hoy. Nos leemos pronto en la siguiente actualización que será el lunes 25/06...
Saludos a todas.
Cary0605

17 comentarios:

Nohemi dijo...

Mueroooo x leer mas jeje gracias x el cap

Anónimo dijo...

Yuli09

Hola

Espero que todo te vaya bien, gracias por publicar un nuevo cap espero con ansias los proximos caps(mi parte favorita es con los Vulturis, no puedo esperar). Un gran abrazo desde Costa Rica.

Vcullen dijo...

Haaaaaa otra vez me muero de felicidad por volverte a leer caryyyyyyyyy espero que sigas suerte y descuida que la tormenta ya paso
Besos

Karina dijo...

Pobre Bella, no se como no le dio algo con tanto estrés y de cierto modo el capitulo resulto gracioso por todos los comentarios de Emmett. Y me alegra que a pesar de los obstáculos que se presenten no abandones la traducción y a nosotras, eso se te agradece. Besos y nos leemos en el próximo. ;D

jessica dijo...

Jeess
Hola.... esperemos que ya todo vaya bien y sin mas arpías, me alegra que tengas mas tiempo para ti y bueno espero la siguiente actualización :D

MichiLL dijo...

Por fin capi nuevo!!!! Ya está llegando el final!! Leyendo esto me acuerdo de cuando me estaba leyendo luna nueva y no pude parar de leer hasta que apareció Edward de nuevo.Hasta el lunes!! Genial el capi como siempre!

Anónimo dijo...

Nerukilla:
Ya era hora, queria saber como seguia.
me encanta el nuevo capitulo!!
cuando volveras a actulizar¿?¿?
Mordiscos

Anónimo dijo...

Deysi Maria:

Hola nena, ya te extrañaba!!!! y estoy feliz de ver tu blog, en serio, eso necesitabas un espacio donde pudieras publicar libremente sin gente fastidiosa que quiera molestarte!!! estoy como bella orgullosa de ti jejeje, sabes que te quiero!!! y bueno como siempre te digo aqui estare apoyandote, te mando muchos besos y abrazos!!!

cuidate, nos vemos en el prox cap, que se estara divertidisimo y mas con emmet xd!!!

Anónimo dijo...

Hola Cary, me alegra mucho un nuevo capi y lista para comentar como siempre.

Me causó mucha gracia lo dicho por Emmett al pensar qué sería Bella como ecologista, no los dejaría cazar tranquilos o tal vez los obligara a tener un zoológico particular en el cual les extrajera a los animales una cantidad de sangre para no tener que matarlos jejeje!!!, el pobre de Emmett se quedaría sin poder luchar con los osos pardos sobre todo cuando salen de invernación y están de mal humor jejeje!!!!

Pero la verdad en éste libro toda la parte de los lobos me pareció bastante desinteresante, es que me moría de ver de nuevo a Edward y el resto de los Cullen junto a Bella, así que comprenderás que muero porque llegue pronto la parte en que aparece Alice de nuevo en escena y comienzan a correr contra reloj, así que espero que te liberes pronto de la facultad para que puedas llegar pronto a esa parte.

Bueno Cary me alegra mucho que ya todo marche bien con el blog y que .... no se aparezcan más arpías haciendote la vida imposible, acá no lo podrán hacer jejeje!!!!

Nos estamos leyendo, cuidate mucho, besos y abrazos

SALESIA

Clau dijo...

Hola :D
Me encanto *w* y cierto ya a pasado 1 mes desde la actualización de fanfic *w* que creo que ya había olvidado en que capítulo te habías quedado xD
lo bueno es que decidiste continuar con la traducción a pesar de todos los problemas que tuviste con la página u,u
cómo dije antes y sino lo hice ahora lo hago xD estaré pendiente para ver la actualización :3 así que si mi comentario demora en llegar ....lo siento u.u
Bueno en fin cuídateee :)
Nos leemos pronto :D
En fanfiction mi cuenta era esta: Claw.aww.HPTFMA ;D ;D

Anónimo dijo...

Ahhhhhh que bien se siente leer una actualización de leyendo Luna nueva, me encanta ver a emmet com sus bromas es tan divertido!!!!!! Gracias cari por esto h es bueno saber que la u al fin y por un tiempo te deja tiempo libre!!!!! Éxitos en tu finales y a seguir con la historia no importa cuantos obstáculos aparezcan juntas superaremos todos hahahHHahahahahahahahah un abrazo desde la distancia te quiero amiga!!!!!

Empezaran mis comentarios otra vez wujuuuuuuuuu jijijiji

Lorria

Johana Basterrechea dijo...

Hola Cary! Me alegro de volver a leer un capi !
Este estuvo genial, amo cuando Edward se pone celoso... y lo que falta! jajaja. Nos leemos el lunes.
Un beso!
Johana

Namikaze yuki dijo...

oOla chika pues k te digo komo siempre me a enkantado el capi ya kiero ver otra vez en accion al celoso de edward jijiji k bueno k tengas algo mas de tiempo para ti asi podras relajarte t lo mereces despues de todo lo okurrido ultimament bueno felicidades otravez x tu pagina me encanta un abrazo y hasta el prox capi

Elsii Stw dijo...

no podia escribir un comentario, haber si ahora si se puede...soy Elsa Swanllen, me rekuerdas??? bueno este es mi usuario de blogger =) morii cuando no podia abrir la pagina del fic tenia un kara de WTF!!! pero lo bueno ke ya se resolvi+o todo =), me enkantó el cap!! I need more xD...nos leemos mañana lunes =) Saludiitoos!!

Anónimo dijo...

gracias! linda por hacer lo posible por volver esto es como volver a leer Luna Nuena pero mas entrete por los comentarios de los Cullen...
Te agracedesco de verdad todo el esfuerzo y el tiempo que dedicas a esto.

besos...
Angie

Anónimo dijo...

Hola, genial que de nuevo podamos continuar, muero de ganas por poder leer toda la historia con los comentarios de los Cullen, tranquila por todos los iconvenientes que hubo en el pasado, lo que no nos mata nos hace más fuertes, y creo que ya lo sabes por la experiencia, ánimo y adelante.
Por cierto, ya que estás un poco más libre te suplicoooooo que actualices súper rápido, sólo me quedan 3 semanas de vacaciones antes de que la universidad me secuestre de nuevo.
Saludos,
CAROL

Anónimo dijo...

HI, HELLO, HOLLA, HALLO, BONJOUR, y todos los saludos del mundo.
espero que alguien me alla extrañado porque yo si extrañe a alguien

como estas hermosa puedo que ver que mejor que la ultima vez que supe de ti

usted maluca no volvio a contactarce conmigo y crei estupidamente que no te volveria ver

perdon si mi lenguaje anterior te sorprende pero en castellano nos mandaron a leer la entrevista con un vampiro y como te dije anterior mente mi humor depende de lo que lea.

a estoy sumamente extaciada que allas vuelto a escribir para nosotras y nosotros por supuesto.

ame el capi de hoy fue como una entrada triunfal a tu desaparecio te busque en luna nueva meyer y estube apunto de regañarte por dejar en duda a tus otras lectoras pero es tiempo pasado

te deseo lo mejor en tus examenes y una felises vacaciones por supuesto espero que lo pases cerca de tu familia.

besos

a por cierto soy

angel-demoniaca