viernes, 5 de diciembre de 2014

Día de perros

Si eres una de mis lectoras de "Leyendo la Saga Crepúsculo" y te disgusta cualquier cosa Robsten, no deberías leer esto. No me gustaría tener problemas con ustedes, así que están avisadas.

Puedes leer el capitulo anterior aquí 



Día de perros

25/11/2014

Era un día raro, uno de esos pocos días donde el sol se revelaba ante el otoño y salía a pesar de todo, este calentaba mi espalda, había sido una decisión acertada pintar en el jardín, aunque mi pintura no pensara lo mismo.

—No tiene forma— me queje atacando el lienzo con mi pincel arruinando lo que ya de por sí era una masa deforme y oscura.

Un ladrido resonó a mi lado, Cole parecía estar de acuerdo conmigo.


—Mami no está inspirada hoy— le confesé limpiando mis manos que estaban manchadas con pintura negra, ni siquiera recordaba que había querido pintar desde un principio, el resultado había sido un desastre oscuro sin forma que no parecía tener fin ocupando la totalidad del lienzo.

Me levante dispuesta a arrancar la excusa de pintura y arrojarla a la basura, pero mi celular eligió ese momento para interrumpir.

Con cuidado y apenas con las puntas de mis dedos conteste, no quería mancharlo más de lo que ya estaba.

—¿Hola?

—Estoy a dos minutos de llegar— fue el saludo de Eddie.

—¿Ni un hola?

—No, solo aviso para que no tenga que esperar como idiota hasta que me abras la puerta— lo sentía sonreír incluso a través de la línea —Veo tu casa.

—Que rápido— me queje corriendo hasta el sistema de seguridad e introduciendo la clave que abriría la puerta mecánica del garage, el pequeño control que servía tanto por fuera como por dentro sabía dios donde estaría.

Al momento en que la camioneta de Eddie ingreso, Bear y Bernie salieron de la sala corriendo y ladrando de felicidad para recibirlo, se me partía el corazón al pensar que la felicidad les duraría muy poco al ver que no era quien ellos pensaban. Cada vez que una camioneta ingresaba a casa, ellos corrían emocionados esperando ver a Rob, habían pasado diez días y él no había vuelto a verlos desde entonces.

Las personas que juraban que los animales no tenía sentimientos me provocaba darles un puñetazo, mis niños sufrían como cualquier persona.

Eddie salió de la camioneta y al ver la bienvenida perruna se acercó a acariciarlos, pero tanto Bear como Bernie solo lo olisquearon y ladraron como si él tuviera la culpa que su padre no viniera a verlos.

—No sé porque me olisquean, los que huelen mal son ustedes— se rió mi amigo evadiéndolos en vez de sentirse atemorizado por sus gruñidos.

—Ha hecho demasiado frio para bañarlos— sentí la necesidad de defenderlos, aunque la acusación fuer acierta.

—Existe el agua caliente ¿Sabes?— se acerco para darme un abrazo — Hola Stewart.

—Siempre un grano en el culo— lo abrace con ganas logrando que Bear y Bernie nos ladraran como locos, incluso Cole vino corriendo y se sumo a la contienda, ella era la única que no corría esperando por Rob. —¡Basta! ¡Chst!

Ellos dejaron de ladrar al instante, pero no parecían contentos.

—Vamos antes que decidan morderte. —Eddie pareció no darse cuenta de qué no bromeaba, caminaba despacio, a pesar de que los tres nos seguían de cerca.

—¿Aún son fieles a Pattinson? — pregunto riéndose dándoles una ojeada.

—Bear y Bernie han estado un poco difíciles desde… — no sabía qué decir, para los demás con Rob no nos veíamos desde hace meses —Desde que él los visito, claramente lo extrañan.

Él me miró especulativamente, sentándose en uno de los sillones acolchonados, mis niños lo ignoraron y fueron a recostarse en el césped, solo Bear le dio un último gruñido.

Me daba miedo dejarlo solo, así que corrí hacia la cocina por un poco de limonada, no quería que Bear se lo comiera. A veces él era muy posesivo conmigo, solo se comportaba con CJ o Scott.

Volvía hacia Eddie lo más rápido posible, no había que tentar a la suerte.

La imagen que encontré me sorprendió, Eddie tenía a Cole en su regazo. ¿Cómo lo había logrado?

—Soy encantador— dio ayudándome con la jarra y los vasos, todo esto sin soltar a Cole.

—¿Y los otros dos? —pregunte observando cómo Bear y Bernie había dejado su lugar en el césped y miraban a Eddie sosteniendo a Cole. Quizás pensaban que era una traidora.

—Es cuestión de minutos. — dijo sirviéndose un poco de limonada él mismo, definitivamente no servía como anfitriona. —¿Estabas pintando?

—Sí, pero no es mi día— le señale con la cabeza el caballete que sostenía la pintura de la masa oscura. —No tiene sentido.

Eddie dejo su vaso en la mesa y se acerco a la pintura con Cole siguiéndole los talones, incluso Bear y Bernie ¿Qué se traían entre manos? ¿O entre patas?

Los cuatro observaban el lienzo.

—Es horrible.

—Oye — me indigne aunque sabía que era cierto.

—¿Esto es una nariz? — pregunto ladeando la cabeza.

¿Una nariz? Me acerque para ver a qué se refería.

—No tiene forma, ¿Cómo puedes decir una nariz?

—Incluso podría ser un rostro— vi que entrecerraba los ojos y de la nada empezó a carcajearse asustando a los perros que saltaron desprevenidos. Eran unos miedosos.

—¿Estás bien? — ¿Debería preocuparme qué se riera de mi pintura? ¿Tan mal estaba?

—¿Realmente no lo ves? — tenía pequeñas lagrimas en sus pestañas.

Observe de nuevo mi pintura, pero por más que ladeara la cabeza, o achicara los ojos no cambiaba el resultado, seguía siendo un desastre sin forma, quizás era un insecto, un escarabajo, casi podía ver los ojos, pero no un rostro.

—Por eso eres mi amiga, siempre me sorprendes— Eddie puso una mano en mi hombro apretándolo, había dejado de reírse.

Los gruñidos de Bear no se hicieron esperar, pero esta vez Bernie no lo acompañaba.

—Tranquilo señor apestoso— lo callo y tuvo la osadía de darle un pequeño toque en su hocico como reprimenda, pero Bear no se iba a dejar de nadie, y menos de alguien de género masculino que osaba siquiera acercárseme en su presencia, con gran rapidez amago morder la mano de Eddie.

—¡Bear! — me enfade agarrando su collar y alejándolo un poco.

—Todavía es un niño de papi.

—Es de mala educación que moleste s a mis perros, siendo que eres una visita.

Bear era el más difícil de los tres, con paciencia acaricie sus orejas tratando de calmarlo.

—Pero si él empezó.

—¿Y ahora quien parece un niño?

—A veces la mugre y el mal humor van juntos, deberías bañarlos. —mi pintura había quedado en el olvido, Eddie acariciaba a Bernie y Cole, se las había ganado en pocos minutos.

—Lo haré cuando te vayas. — ¿Qué tenía en contra de mis bebes?

—Tan adorable como siempre— rodo los ojos exasperado — me estaba ofreciendo como ayudante.

Esto será interesante.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

—¡Lo estás haciendo mal!

—No se queda quieta— chillo enojado enjabonando a Bernie.

— ¿Y qué esperabas? — Agarré la pata de Bear antes de que se escapara— Quieto chico.

Todo había empezado de manera tranquila, Cole fue la primera en recibir un baño y había estado lista y limpia en cuestión de minutos, teóricamente Bernie era pan comido en manos de Eddie, pero se había contagiado del mal humor de Bear.

—Estas cosas no se hacen de a dos— dije frustrado enrollando la correa de Bear en mi mano y tomando la manguera para quitar el jabón que lo embadurnaba, el agua caliente era un alivio al sentir la brisa fría — Y menos en el jardín.

—¡Yo solo quería que te divirtieras, estabas en estado depresivo! — me grito Eddie causando que Bernie se soltara y corriera quien sabe dónde, menos mal que la casa estaba cerrada.

—¡No estoy depresiva! — ¿De dónde sacaba esa mierda? Le dí la correa de Bear y corrí a buscar a Bernie. —¡Bernie!

Tenía una ligera sospecha hacia donde había corrido, esto se pondría feo.

—¿Y qué hay de la pintura? — Bear arrastraba a Eddie persiguiéndome. — ¿Y qué es esa mierda de tomarte un descanso?

—Que no sepa lo que pinto, o que quiera vacaciones no significa que tenga una depresión de mierda. —le grite de vuelta, había llegado a la piscina donde una Bernie nadaba feliz dejando estelas de jabón a su alrededor. Se suponía que hoy ya debería estar desagotada, ya estábamos a puertas del invierno.

—¡¡KRISTEN!! — gritó Eddie, pero fue demasiado tarde, cuando me di vuelta, Bear me salto encima arrojándonos a los dos al agua.

El agua entraba a raudales en mi boca, tosiendo logre salir a la superficie.

—¡Aho-r-ra si t-e has pa-pa-sa-ado Be-e-ar! — logre decir temblando, por mas sol que hubiera, el agua estaba helada.

En la orilla podía escuchar las risotadas de Eddie.

—N-no e-e-es- gra-ci- cio- s-so— refunfuñe nadando hacia las escaleras, los perros adoraban esta piscina, con la escalera que se continuaba hacia abajo les permitía salir cuando quisieran.

—Iré por unas toallas— dijo compadeciéndose de mí— Esos demonios también me mojaron.

Me senté en uno de los sillones esperando a que Eddie regresara, Bear y Bernie seguían nadando y lanzándose mordiscos juguetones, ¿Cómo aguantaban el agua helada? Eran un par de locos, Cole vino trotando y quise gritarle que no se arrojara también, pero ella solo se quedo en la orilla.

—Hola.

Ni siquiera llegue a darme vuelta.

Bear y Bernie prácticamente saltaran de la piscina y corrieron hacia mí pasando de largo para tumbar a Robert en el césped.

—También los extrañe chicos — se carcajeó Rob que recibía lengüetazos llenos de saliva por todo el rostro. Por lo menos ellos podían hacerlo, para mí estaban vetadas esa clase de muestras de afecto.

Verlos felices me apretaba el corazón en una mezcla agridulce, lo que claramente hizo que la lógica demorara.

¿Qué hacia aquí? ¿Cómo había entrado?

—¿Qué estás haciendo aquí? —logre decir sin tartamudear, había logrado vencer los escalofríos que recorrían mi cuerpo. ¿Para qué mierda salía el sol si igualmente el frio se mantendría?

Rob logró salir de la maraña de patas que lo amasaban en el suelo humedeciéndolo.

—Te estás congelando— se dio cuenta y sin sorprenderme, se desprendió de su chaqueta y la coloco sobre mis hombros. —¿Cuál de ellos te tiró?

—Bear. —logré decir, aun estaba enfadada por ese ataque, y el muy condenado me ladro, pero esta vez un ladrido alegre, como si me dijera “Solo estaba jugando”. —Gracias por la chaqueta.

Me arrope en ella, volviendo a sentir la conexión que me provocaba usar una prensa suya, pero no duro mucho, volver a buscar una conexión así solo me dañaría al final, bien podría darle su ropa a otra.

Apretando mis puños me quite la chaqueta y se la extendí. —Toma.

Me observo anonadado aun con las manos en las cabezas de Bear y Bernie —Tienes frió.

—Y prefiero que siga de ese modo. — Robert no parecía querer tomar la chaqueta de regreso, con frustración la deje en los sillones y fui en busca de Eddie, él se las verías conmigo, ¿Cómo se atrevía a dejar entrar a alguien a mi casa sin avisarme?

—Espera. — Rob me seguía con Bear y Bernie acompañándolo, Cole se unió a mí, ella se mantenía al margen de los demás.

—¿Ahora entras a casas ajenas sin avisar?

—Puedo explicarlo.

—Claro que sí, Eddie me va a escuchar— dije entrando a la casa, no importaba si los cuatro mojáramos la alfombra. — ¡Redmayne!

—Tu casa es un maldito desorden— Eddie apareció bajando la escalera con rapidez, cargando una toalla pequeña y una bata. El estaba usando una toalla como si fuera una capa, parecía que también le hacía frio.

—¿Qué hace él aquí? — pregunto Rob detrás de mí, Bear ya ni se molestaba en gruñirle a Eddie, estaba de lo más contento.

—La pregunta es ¿Qué haces tú aquí?— Eddie le frunció el ceño a Robert, entregándome la bata que no dude en ponerme aun con la ropa mojada.

—¿Cómo lo dejaste entrar?— pregunte enfadada ignorando totalmente a Rob, un enojo desconocido bullía en mí.

—No sé de qué estás hablando— Eddie también ignoró a nuestro visitante —Estaba ocupado tratando de encontrar una toalla.

—Te recuerdo que tengo llaves— Rob se hizo notar, y esa oración fue como un detonante.

—¿Por qué mierda tienes una llave de mi casa? — Cada palabra salía entrecortada, mis dientes crujían.

—Cuando terminamos dijiste que podía volver cuando quisiera, que esta siempre sería mi casa— encima tenía la osadía de parecer indignado por mi acusación.

—¡Nuevas noticias, si tienes otra novia no puedes entrar a la casa de tu ex como si nada!— grité presionando un dedo en su pecho.

—¿Qué está mal contigo hombre?— Eddie se puso de mi lado.

—Tú no te metas Redmayne— Rob volvía a enojarse— Después de los premios vinimos aquí y no pareció molestarte.

—¡Exacto! Yo te traje esa noche —tenía ganas de golpearlo— ¡Acaso debo esperar llegar un día y encontrarme a tu novia aquí cenando y jugando con mis perros!

—¡Yo no haría eso!— me grito— Y también son mis perros, hoy quería visitarlos, y solo recibo tus gritos.

Los perros ladraban coreando nuestra discusión.

—Nos estamos exaltando— dijo Eddie tratando de aplacarnos. —Rob, realmente es jodido que entres a la casa de tu ex sin avisar, y más si tienes otra relación.

—Exacto. —corroboré suspirando, el enojo disminuyendo.

—Y tú deberías dejar de gritar, si él quiere visitar a los perros está en su derecho.

¿Ahora se iba a poner de su lado? Con amigos así…

—Ni siquiera sé que haces aquí, nunca me lo dijiste, también te apareciste de la nada.

—No me cargues tu mal humor, ese es para Robert— dijo cargando a Cole que permanecía al margen de sus hermanos, mi pobre niña a veces era excluida por ese par.

—¿Yo también quiero saber qué haces aquí? — Rob extendió las manos para que le entregara a Cole, pero ella como aquel día le ladró.

—Eso no es de tu incumbencia— aunque yo tampoco sabía.

Eddie alzo una ceja divertido, una extraña sonrisa cruzo su rostro. — ¿No te enteraste?

—¿Qué cosa? — Rob pregunto una vez más extendió las manos para agarrar a Cole —Ella nunca se acostumbrara a mí si insiste en ladrarme cada vez que me acercó.

¿Pero quién se creía que era?

—Somos Eddiesten— soltó Eddie sin anestesia pasando un brazo por mis hombros y alejándose más de las manos que reclamaban a Cole.

Bear y Bernie se volvieron locos ladrando pero sin acercarse, es como si la presencia de Rob los contuviera de saltarle encima a Eddie.

—¿Qué? — preguntamos ambos a la vez, no pude hacer una mueca mirando al muy sonriente Eddie, mientras que Robert no parecía nada divertido.

—Ella es nuestra hija— dijo apretando a Cole en su pecho.

—¿De qué mierda habla?—Rob me encaró, y esta vez sin contemplaciones arrancó a Cole de los brazos de Eddie, a pesar de que ella le mostraba los dientes. —Shh, Cole.

—Es broma— se río mi amigo sacando su brazo de mis hombros. —No le quitaría la chica a mi amigo Nicholas.

—¿Entonces era cierto? — Cole seguía mostrándole los dientes a Rob —¡Basta Cole!

—No le grites. —Quise quitársela pero Rob se alejo —No sé de qué está hablando.

—¿No has leído los tabloides? —Eddie seguí con su loco relato —Nicksten está arrasando con los fans, los artículos cada vez aumentan, están siempre al lado de tus fotos con la nueva chica, personalmente amo esta nueva pareja, pronto conseguiré mi camiseta.

—¿Podrías dejar de hablar? — a veces este chico me sacaba de quicio —Y tú quita esa cara, puedo salir con quien yo quiera.

—¿Entonces eso de Nicksten realmente existe?— la mueca que Rob tenía era de incredulidad, y también parecía… dolido.

—No, pero soy libre para estar con quien quiera.

—Podríamos haberlo hecho sudar más Stewart —se quejo Eddie rodando los ojos.

—No me caes bien Redmayne— Rob suspiro, parecía cansado.

—Tu tampoco Pattinson, pero no ves quejarme.

—¿Podrías dejarnos a solas un momento? —le pedí a Eddie, sus intervenciones solo servían para quitarle hierro al asunto, pero había algo que estaba mal, Rob se había metido a mi casa sin avisarme.

Eddie me miró un largo minuto.

—Volveré a llamarte— me beso la frente como despedida— Realmente quiero trabajar contigo, olvídate de estas absurdas vacaciones.

Así que era eso por lo que había venido, asentí sin prometer nada —Te abriré la compuerta.

Fui a la sala y desactive la seguridad para que Eddie pudiera sacar su camioneta, Rob me seguía sin despegarse con Cole a cuestas que parecía haber abandonado las ganas de morderlo, Bear y Bernie los seguían.

Por la pequeña pantalla observe como Eddie se marchaba.

Suspirando me di vuelta para encarar el otro problema que tenía en manos.

—¿Las llaves? —extendí mi mano pidiéndoselas.

—¿En serio vas a quitármelas? —en el momento en que dejo a cole en el piso, esta se acurruco en mis piernas, Bear y Bernie exigían atención pegando sus cabezas en las piernas de Robert.

—Esto no es sano Rob, creo que ni siquiera es legal.

—Prometo no traer a nadie más, siempre vendré solo.

Tal parecía que me obligaría a quitarle las llaves.

—Dame las putas llaves— no quería enojarme, pero hoy no estaba de ánimo.

—Juro que no la traeré— levanto su mano derecha, su voz era solemne y seria.

Suspire resignada, él seguía siendo una debilidad, y eso era una putada.

—Un error Pattinson, un solo error y cambiaré todo el maldito equipo de seguridad y cerradura de la casa.

Él sonrió adorablemente y sin verlo venir me tomo en sus brazos— Extrañé nuestras peleas.

Los perros se volvieron literalmente locos, saltaban y ladraban entre ellos a unos centímetros nuestros, era como si celebraran algo.

No pude evitar reírme mientras le devolvía el abrazo —Siempre soy la que cede.

Sus brazos me apretaron más —No es así, recuerdo una vez que cierta chica quería hacerlo en auto mientras íbamos a la grabación de la cascada en Brasil.

Inmediatamente me solté dándole un puñetazo en el hombro, aunque no pude evitar que soltara una risita —Alguien debería darte un manual de cómo un ex debe comportarse.

Él se carcajeó —Puede que ya no estamos juntos, pero aún somos mejores amigos, ¿cierto?

¡Auch! Aún dolía.

—Claro— me di la vuelta para que no me viera, primero muerta antes que mostrar un signo de tristeza —Voy a bañarme, ya sabes donde están las cosas de los chicos, aún están mojados por su infructuoso baño.

o-o-o-o-o-o-o

Cuando baje a la sala nuevamente, me tope con una escena que no veía hace mucho, ¿Volvería a ser habitual alguna vez?

Robert estaba sentado en el sofá frente al televisor, cerveza en mano, Cole acurrucada en su regazo, Bear y Bernie recostados también a ambos lados, los cuatro ocupaban todo el sofá.

—¿Ya conquistaste a Cole?— pregunte un poco picada, era bueno tener una aliada en casa, y ahora ella también era influenciada por el encanto Pattinson.

—Tomará su tiempo, pero nos estamos conociendo— acaricio las orejas de Cole, pero sin dejar de darle sus toques a Bear y Bernie, que a estas alturas me dejaban desconcertada por su comportamiento, entendía que lo extrañaran, pero ¿tanto habían sufrido esperándolo?

—Parece que te han extrañado más de la cuenta— no pude evitar el tono mordaz.

—He estado ocupado— fue su excusa, no pregunte más, no había necesidad de traer a cierta chica a colación, aunque quisiera, lo que tenía que decirse ya lo había dicho ese día, si él seguía así no había nada que yo pudiera hacer.

Fui en busca de otra cerveza para acompañarlo.

—¿No vas a regañarme? — pregunto cuando me senté en uno de los sillones a su lado, Bernie decidió en ese momento que ya me tenía abandonada, salto del sofá y se hecho en el suelo recostando su cuerpo en mis pies.

—¿Qué debería decirte?

—Lo qué todo el mundo dice, que ella solo busca fama, que ella…

No lo deje terminar.—Eso te lo dije aquella noche, si no me escuchaste es tu problema, no él mío.

—No es tu problema— sonrió irónicamente — Vi tu pintura.

—No tenías por que hacerlo, es algo sin forma que simplemente fluyó— tome un poco de mi cerveza antes de que perdiera el gas.

—¿Por qué pintaste a Tahliah?

Apenas dijo eso no pude evitar escupir la cerveza que tenía en la boca, la risa brotaba sin que pudiera detenerla, no sabía si un día podría parar. Después de todo no era el escarabajo que creí.

—No me parece gracioso.

—El inconsciente es una perra— logre decir entre risas, Bear me observaba atentamente, su lengua caía a un costado, él también quería reírse.

—Lo repito, no le veo la gracia, no pintar a la actual novia de tu ex también debería estar en ese manual que proclamas.

Ese comentario me quito las ganas de reírme.

—Si hubiera sabido que la estaba pintando, lo hubiera tirado a la basura— conteste con total seriedad limpiando la cerveza de mi barbilla —No puedes culparme, creí que era un escarabajo deforme.

—No sabía que le guardaras rencor— estaba desconcertado.

—No seas hipócrita — me reí —Tu mandíbula se vuelve dura si te menciono esa mierda de Nicksten, podemos decir que estamos a mano.

—A mano— concedió.

—Supongo que luego de leer tantas cosas de la feliz novia mi subconsciente la registro. —Bebí un poco de mi cerveza —¡Salud por el hombre que ella ama y le arreglo los dientes!

—Ahora estas siendo cínica.

—Solo repito lo que ella dice amigo mío —mis palabras sabían amargas —¡Salud por el hombre que tiene amigos que se cuelgan de su fama!

—Parece que tienes muchas cosas que decirme— su ceño estaba fruncido, podía ver como estaba enojado. —Bobby está cansado que lo acosen.

—Había decidido quedarme callada, me conoces y sabes que no puedo— volví a tomar un trago de mi cerveza, a este paso me la acabaría.

—Seriamente había pensado pagar la fianza de mis Krisbians— me reí recordando ese día —Ya no pueden expresarse sin que las amenacen con las autoridades.

El no pudo contenerse, se río conmigo. Hasta él se daba cuenta que era algo ridículo.

—Ya sabes cómo es él— la tensión desaparecía poco a poco de sus hombros, su ceño volvía a ser liso.

—Un idiota, eso es lo que es.

—Eres muy… —apretó su puño sin terminar la frase.

—Como amiga es mi derecho decirte la mierda a la cara —tome lo último que quedaba de la cerveza— Siempre y cuando te tenga en frente y no te vuelvas un groupie.

—¡Salud por eso!

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

27/11/2014

Feliz día de acción de gracias.

No comas demasiado.

Rob.


-o-

Los británicos no festejan el día de acción de gracias.

K.


-o-

De nada.

R.

-o-

:)

K.

-o-

Estoy en una fiesta de acción de gracias en Malibu.

R.


-o-

Solo quieres que te invite a comer las sobras del almuerzo

K.


-o-

¿Puedo?

R.


-o-

Claro, te espero.

K.

-o-o-o-o-o-o-o

3/12/2014

¡FELICIDADES! Sabía que lo conseguirías.

Kristen orgullosa.


-o-

Gracias.

Rob sonrojado.


-o-

¿Una amiga puede invitar a su amigo a celebrar su nominación?

K dudosa.


-o-

Claro que sí. Te doy tiempo de que cocines algo digno de celebración.

R hambriento.


-o-

Tienes que ayudar.

K indignada.


-o-

Voy.

R sonriente.


-o-

Guau

K dando saludos de Bear y Bernie.


-o-

¿Cole?

R entrecerrando ojos.


-o-

Nop. Ella es mía

K posesiva.


-o-

No por mucho tiempo.

R con esperanzas.


-o-

Dejando de lado las payasadas. Te espero.

K.


-o-

Voy.

R.

o-o-o-o-o-o-o-o-o

04/12/2014

Estoy aburrido.

R.


-o-

Ok.

K.


-o-

Estoy aburrido.

R.


-o-

Ya entendí.

K.

-o-

¿Solución?
R.

-o-

¿Tengo que hacer algo para qué te diviertas?

K.


-o-

Si.

¿Qué estás haciendo?

R.


-o-

Pinto.

K.


-o-

¿Escarabajos?

R.


-o-

No me hace gracia.

K.

-o-

A mí tampoco. ¿Qué pintas?

R.

-o-

A Bear :D

K.

-o-

Quiero fotos.

R.


-o-

Me da pereza, ven a verlo por tu mismo.

K.


-o-

Estoy en Miami

R.


-o-

¿Hola?

R.


-o-

¿Kristen?

R.


-o-

¿Qué haces en Miami?

K.


-o-

Estoy acompañando a Tahliah.

R.


-o-

Ahora entiendo. Ser groupie debe ser aburrido.

K.


-o-

No me causa gracia.

R.


-o-

A mí tampoco.

K.




¡No me hace puta gracia que Rob sea un groupie! 


Pero bueno, espero que les haya gustado, sino son pareja, por lo menos espero que Rosbsten sigan siendo amigos.



Veremos que acontecimientos se siguen dando que me den pie a escribir.

Puedes leer el capitulo Anterior aquí 

Saludos.

Cary0605

P/d: Quiero comentarios :D

9 comentarios:

Nannda dijo...

No me causa gracia y no sé cómo puedes escribir su nombre sin... pues qué estómago el tuyo.

No sabía tu blog, denante me dije que te iba a preguntar porque quería leer de nuevo Quizás... esto fue una señal :)

Yo sólo espero más, de verdad, me encanta todo, siento que escribirás por semana, porque cada vez pasa algo y bueno, tú tómate el tiempo o no y escribes ahora otro, no sé, sin presiones ashdjfk.

Anónimo dijo...

Realmente me gusta tu historia es bastante entretenida. Espero que sigas publicando hoy apenas la encontre y es genial.

Anónimo dijo...

Realmente me gusta tu historia es bastante entretenida. Espero que sigas publicando hoy apenas la encontre y es genial.

Angie dijo...

Creo que lo mas triste de esta situación son los perros, porque crecieron viéndolos juntos y pues los animalitos si resienten, las situaciones que viven los dueños, solo espero que de todo este asunto ellos aun sigan siendo amigos, despues de todo muchos años de relación no se tiran a la basura de un día para otro...

Hahahaha me dio demasiada risa que hicieras mención de los dientes hahaha (si la tipa los tiene muy feos, no me quiero imaginar como los tenia antes de que se los arreglaran) y lo de Bobby, nadie lo conoce y ya se siente acosado "la super estrella" hahaha que idiota la verdad, pero bueno tuvo sus 5 minutos de fama... amé la parte donde Kris dice que pagaría la fianza de sus Krisbians, sería genial eso...

Me gusta que escribas esta historia, es como aire fresco de todo este ridículo circo que se esta viendo

monik_oslo dijo...

Uffff super bueno, me gusto mucho el 1er capi pero cuando lo busque de nuevo en FF vi q te habían borrado la historia, que triste. Como sea me encanto el capi, Kris le dice (aunq sea en el fic) lo q muchas queremos jaja con amabilidad y todo.
Estaré al pendiente de las publicaciones. Gracias por el capi y nos seguimos leyendo!

Elena Quijana B. dijo...

Nunca había leído nada Robsten y me ha encantado! :)

Aquí me tendrás como siempre esperando ansiosa tus actualizaciones.

Abrazos!

ana_art276 dijo...

Me gusto mucho este capitulo Ame el de quizás lo ame y llore a mares me pareció lo mas lindo dentro de toda la basura que se esta viviendo en la actualidad... Y definitivamente en este capitulo ame a Eddy y por favor el que diga que nadie del circulo de amigos de rob busca fama se esta engañando a el mismo.... Mujer espero que sigas esta historia

Anónimo dijo...

joder, nena me encanta insistoo hahha eres grande, una verdadera seguidora ROBSTEN

Anónimo dijo...

me encanta como escribes y me encantan las historias robsten aun que sean como amigos.. sigue así que seguiré esperando para leerte!