lunes, 18 de marzo de 2013

Ultimátum


Disclaimer: Los libros aquí transcriptos y los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia original “Reading Eclipse” a Choices HP, yo solo la traduzco, todo esto es sin ánimos de lucro, solo por mero entretenimiento.

Este capítulo va dedicado a mi gran amiga Gloria Equite que ha sido un soporte muy grande para mi estos meses, espero que te guste y tómalo como un regalo adelantado de cumpleaños!
Ahora si, a leer y mil disculpas por la tardanza…



Ultimátum
"Hmm... Se inicia con una carta... y eh... las primeras frases están un poco tachadas", dijo Edward,  y se dispuso a leer asegurándose de que su familia lo entendiera.
Bella:
No sé por qué te empeñas en enviarle notas a Billy por medio de Charlie como si estuviéramos en el colegio. Si quisiera hablar contigo, habría contestado la
Ya tomaste tu decisión, ¿verdad? No puedes tenerlo todo cuando
¿Qué parte de “enemigos mortales” es la que te resulta tan complicada de mira, ya sé que me estoy comportando como un estúpido, pero es que no veo otra forma. No podemos ser amigos cuando te pasas todo el tiempo con esa pande de
Simplemente, lo paso peor cuando pienso en ti demasiado, así que no me escribas más.
Bueno, yo también te echo de menos. Mucho. Aunque eso no cambia nada. Lo siento.
Jacob
"Parece que el cachorro se ha alejado de Bella", dijo Emmett.
"Dudo que haya tenido éxito", Edward frunció el ceño. "Ella no es una persona fácil de evitar."
"Y parece que no le ha puesto las cosas fáciles", Alice frunció el ceño también. "Si ella le ha estado escribiendo mucho."
Deslicé los dedos por la página y sentí las marcas donde él había apretado con tanta fuerza el bolígrafo contra el papel que casi había llegado a romperlo. Podía imaginármelo mientras escribía, le veía garabateando aquellas palabras llenas de ira con su tosca letra, acuchillando una línea tras otra cuando sentía que las palabras empleadas no reflejaban su voluntad, quizá hasta partir el bolígrafo con esa manaza suya; esto explicaría las manchas de tinta. Me imaginaba su frustración, lo veía fruncir las cejas negras y arrugar el ceño. Si hubiera estado allí, casi me hubiera echado a reír. Te va a dar una hemorragia cerebral, Jacob, le habría dicho. Simplemente, escúpelo.
Aunque lo último que me apetecía en esos momentos, al releer las palabras que ya casi había memorizado, era echarme a reír. No me sorprendió su respuesta a mi nota de súplica, que le había enviado con Billy, a través de Charlie, justo como hacíamos en el instituto, tal como él había señalado. Conocía en esencia el contenido de su réplica antes incluso de abrirla.
"Entonces, ¿por qué molestarse en escribirle?" Preguntó Emmett.
"Ella tiene problemas para dejar ir a las personas que deciden alejarla de sus vidas", dijo Alice.
Lo que resultaba sorprendente era lo mucho que me hería cada una de las líneas tachadas, como si los extremos de las letras estuvieran rematados con cuchillos. Más aún, detrás de cada violento comienzo, se arrastraba un inmenso pozo de sufrimiento; la pena de Jacob me dolía más que la mía propia.
"Bueno, eso no es realmente sorprendente", dijo Edward frunciendo aun más el ceño. Era evidente que no le gustaba donde iba esto. "Ella casi nunca se preocupa por su propio dolor."
Mientras reflexionaba acerca de todo aquello, capté el olor inconfundible de algo que se quemaba en la cocina. En cualquier otro hogar no hubiera resultado preocupante que cocinase alguien que no fuera yo.
"Parece que Charlie va a quemar la casa", se rió Emmett.
Metí el papel arrugado en el bolsillo trasero de mis pantalones y eché a correr, bajando las escaleras en un tiempo récord.
El bote de salsa de espaguetis que Charlie había metido en el microondas apenas había dado una vuelta cuando tiré de la puerta y lo saqué.
—¿Qué es lo que he hecho mal? —inquirió Charlie.
—Se supone que debes quitarle la tapa primero, papá. El metal no va bien en los microondas.
"Hasta yo sé eso y no cocino... bueno al menos no desde que se inventaron los microondas”, sonrió Emmett.
La retiré precipitadamente mientras hablaba; vertí la mitad de la salsa en un cuenco para luego introducirlo en el microondas y devolví el bote al frigorífico; ajusté el tiempo y apreté el botón del encendido.
Charlie observó mis arreglos con los labios fruncidos.
—¿Puse bien los espaguetis, al menos?
Miré la cacerola en el fogón, el origen del olor que me había alertado.
—Estarían mejor si los hubieras movido —repuse con dulzura.
Encontré una cuchara e intenté despegar el pegote blandengue y chamuscado del fondo.
Charlie suspiró.
"¿Por qué está cocinando todos modos? Pensé que ese era el trabajo de Bella," dijo Emmett.
"Si tuviera que adivinar, diría que tiene algo en mente", dijo Esme sonriendo.
—Bueno, ¿se puede saber qué intentas? —le pregunté.
Cruzó los brazos sobre el pecho y miró la lluvia que caía a cántaros a través de las ventanas traseras.
—No sé de qué me hablas —gruñó.
Estaba perpleja. ¿Cómo era que papá se había puesto a cocinar? ¿Y a qué se debía esa actitud hosca? Edward todavía no había llegado.
"Argh... no me gusta", se quejó Edward.
"¿Puedes culparlo?" Preguntó Alice.
"Edward es un maravilloso..." Esme comenzó en defensa de su hijo.
"Tiene que demostrarle a Charlie que él no va a lastimar a Bella de nuevo", dijo Alice. "¿Qué harías si alguien dejará a Edward y este se convirtiera en zombi?"
"Hmm... Tienes razón en eso", Esme frunció el ceño. "Sólo espero que no sea
demasiado duro con Edward... no creo que pueda soportarlo."
"Estoy seguro de que va a comportarse", se rió Edward, "El quiere a Bella después de todo."
Por lo general, mi padre reservaba este tipo de actitud a beneficio de mi novio, haciendo cuanto estaba a su alcance para evidenciar con claridad la acusación de persona no grata con cada una de sus posturas y palabras.
Edward suspiró suponiendo que no sería nada grato escuchar los pensamientos de Charlie.
Los esfuerzos de Charlie eran del todo innecesarios, ya que Edward sabía con exactitud lo que mi padre pensaba sin necesidad de la puesta en escena.
Seguí rumiando el término «novio» con esa tensión habitual mientras removía la comida. No era la palabra correcta, en absoluto. Se necesitaba un término mucho más expresivo para el compromiso eterno,
“Me gusta cómo suena eso” sonrió Edward.
“Y volvemos a soportar a nuestro vampiro enamorado” se burlo Emmett riendo.
pero palabras como «destino» y «sino» sonaban muy mal cuando las introducías en una conversación corriente.
“Pero son más apropiadas para nosotros” dijo Edward.
“Eso es porque eres un anticuado Edward” le respondió Jasper.
Edward tenía otra palabra en mente y ese vocablo era el origen de la tensión que yo sentía.
Alice empezó a reírse mientras Edward gimió, rodando los ojos.
"¿Qué?" Emmett preguntó, confundido.
"Bella es extraña a veces," Alice se encogió de hombres.
"Bueno, todos sabemos eso... pero ¿de qué te ríes?" Emmett preguntó de nuevo.
"De las cosas por las que ella se preocupa", sonrió Alice y Edward leyó la siguiente línea.
Sólo pensarla me daba dentera.
Prometida.
“Me gusta más ese término para ella” dijo Edward simplemente como defendiéndose de algo.
Ag. La simple idea me hacía estremecer.
"Oh," Emmett se unió a la risa de Alice.
"Realmente desearía que sintiera emoción por el matrimonio", suspiró Esme.
"No te preocupes, mamá. Sé que va a entrar en razón", sonrió Alice.
"No", dijo Emmett, sonriendo de pronto. Había un brillo en sus ojos como si acabara de recordar algo importante. “Tú no puedes ver lo que va  a pasar."
"Yo no necesito ver el futuro para saber que eso va a suceder". Alice sonrió con confianza. "Simplemente míralo", añadió señalando a Edward, que estaba radiante y decido a hacer cualquier cosa para hacer que suceda. "Va a suceder".
"Hm", dijo Emmett, ahora pensativo. "Tienes razón... Eddy va a hacer todo lo posible para que Bella cambie de opinión... pero ella es muy terca también."
"Vamos Em... sabes que no debes apostar contra mí", dijo Alice, sonriéndole y sabiendo que con esa frase Emmett no se detendría hasta apostar.
"Bien... Apuesto a que Bella y Eddy no se casaran... en este libro," Emmett dijo mirándola con una gran sonrisa.
Alice entrecerró los ojos. Ella no estaba tan segura en qué momento sería la boda, ya que Bella aún era humana en el prefacio. Edward la miró en ese pensamiento. “Y yo digo que estarán comprometidos antes de que termine este libro” ofreció ella, no estaba tan segura como siempre, pero intuía que eso sea lo más probable.
"Está bien, tomo la apuesta", dijo Emmett sin tomarse un tiempo para pensar en las probabilidades. "Entonces, ¿cuál es el premio ..."
"Quiero que mi Porsche", dijo Alice interrumpiéndolo.
 "Er..." Emmett tartamudeó. Esa era una apuesta muy grande, pero no se dejo intimidar, el también pediría algo grande "Vamos a ver..." dijo, dándole una sonrisa maligna. "Si gano no puedes hablar con Bella hasta después de dos meses de que conozca a Edward."
Los ojos de Alice se abrieron asustados por un segundo, haciendo que la sonrisa de Emmett se ampliara aún más. Se moría de ganas por conocer a Bella casi tanto como Edward y ella no creía que pudiera soportar tanto tiempo sin hablarle. Ella nunca tuvo mucha paciencia, por no mencionar, que Emmett se regodearía por siglos si llegaba a ganarle una apuesta, lo cual era imposible en circunstancias normales. Pero no iba a dar marcha atrás, ¡no señor!
“Será mejor que te comprometas con ella Edward o te juro que te haré sufrir por esto también”, pensó ella para Edward antes de decir: "Acepto" tomando la mano de Emmett.
Edward tragó un poco angustiado, sobre todo porque él no tenía ningún control sobre lo que iba a pasar, pero sabía que aun así Alice iba a culparlo si no se salía con la suya. Estaba a punto de empezar a leer de nuevo, pero Rosalie lo interrumpió.
"¿Has hecho una apuesta por nada?" Rosalie dijo mirando gravemente a su marido. "Necesitamos una casa, la ultima quedo destrozada, y Alice tiene buenos gustos"
"Sí, pero esto será más divertido", Emmett se encogió de hombros.
"Argh", gruñó Rosalie.
“Piénsalo bebe, Alice se volverá loca en esos dos meses, no creo que aguante, pero deberá hacerlo” termino sonriéndole malignamente a Alice.
Alice entrecerró los ojos “Ya veremos Emmett, asegúrate de que mi Porsche sea amarillo”
—¿Me he perdido algo? ¿Desde cuándo eres tú el que hace la cena? —le pregunté a Charlie. El grumo de pasta burbujeaba en el agua hirviendo mientras intentaba desleírlo—. O más bien habría que decir, «intentar» hacer la cena.
Charlie se encogió de hombros.
—No hay ninguna ley que me prohíba cocinar en mi propia casa.
“Pero debería haber una” se rio Emmett “Bella no está muy contenta con la cena”
—Tú sabrás —le repliqué, haciendo una mueca mientras miraba la insignia prendida en su chaqueta de cuero.
—Ja. Esa ha sido buena.
"Me pareció bastante predecible y no es tan bueno como las cosas que suelen ocurrírsele," dijo Emmett con tono de un fingido critico.
"Bueno, lamento si ella no está en tus estándares de diversión," silbó Rosalie, evidentemente, todavía enojado con él.
“No estés enojada conmigo, pronto construiremos otra casa, aunque no dure mucho” Emmett le guiño un ojo pícaramente.
Se desprendió de la chaqueta con un encogimiento de hombros porque mi mirada le había recordado que aún la llevaba puesta, y la colgó del perchero donde guardaba sus bártulos. El cinturón del arma ya estaba en su sitio, pues hacía unas cuantas semanas que no había tenido necesidad de llevarlo a comisaría.
"Me pregunto si él pensó en descargar el arma cuando nuestro hermano, alias el idiota se fue", reflexionó Emmett.
"¿De qué estás hablando?" Jasper frunció el ceño.
"En Crepúsculo, mencionó que él descargaba el arma cuando ella era una niña, pero no lo hizo cuando volvió a vivir con él", explicó Emmett.
"No lo sé", dijo Edward, encogiéndose culpable.
"Eh... lo siento por mencionarlo," suspiró Emmett.
"Pero ella dijo que no lo haría porque eso lastimaría a Charlie y Renee", señaló Alice con la esperanza de animar un poco a Edward.
"Lo sabemos, pero Charlie no, seguro quitaba las balas por si acaso..." Emmett no termino la frase ya que  Alice lo miró significativamente a él y a Edward en una milésima de segundo. "Lo siento."
No se habían dado más desapariciones inquietantes que preocuparan a la pequeña ciudad de Forks, Washington, ni más avistamientos de esos gigantescos y misteriosos lobos en los bosques siempre húmedos a causa de la pertinaz lluvia...
"Bien," dijo Edward, eso significaba que Victoria estaba lejos de Bella.
“Parece que todo está en calma” comento Carlisle.
Pinché los espaguetis en silencio, suponiendo que Charlie andaría de un lado para otro hasta que hablara, cuando le pareciera oportuno, de aquello que le tenía tan nervioso. Mi padre no era un hombre de muchas palabras y el esfuerzo de organizar una cena, con los manteles puestos y todo, me dejó bien claro que le rondaba por la cabeza un número poco frecuente de palabras.
Miré el reloj de forma rutinaria, algo que solía hacer a esas horas cada pocos minutos.
"Me pregunto qué es lo que ella está esperando", sonrió Emmett.
Me quedaba menos de media hora para irme.
“Pronto saldrás a escena Eddy” se rio Emmett.
Las tardes eran la peor parte del día para mí. Desde que mi antiguo mejor amigo, y hombre lobo, Jacob Black, se había chivado de que había estado montando en moto a escondidas  una traición que había ideado para conseguir que mi padre no me dejara salir y no pudiera estar con mi novio, y vampiro, Edward Cullen , sólo me permitían ver a este último desde las siete hasta las nueve y media de la noche, siempre dentro de los límites de las paredes de mi casa y bajo la supervisión de la mirada indefectiblemente refunfuñona de mi padre.
“Te tienen bien controladito” se burlo Emmett.
“Así es como debería ser” lo acompaño Alice en sus risas.
"Bueno, eso no es tan malo", dijo Edward.
"Dices eso porque sabes que aun así entrarás sigilosamente a su habitación después del toque de queda", sonrió Alice.
"Obviamente", sonrió Edward. "Probablemente estoy fuera de su casa ahora... escuchándolo."
"Eso no me sorprende", se rió Alice.
“Por supuesto, tan acosador como siempre” también se burlo Rosalie.
En realidad, Charlie se había limitado a aumentar un castigo previo, algo menos estricto, que me había ganado por una desaparición sin explicación de tres días y un episodio de salto de acantilado.
"Tiene todo el derecho a castigarla," dijo Edward, pensando en lo cerca que había estado de perderla en esas dos situaciones.
"Es verdad, tiene todo el derecho a castigarla por todo lo que hizo", dijo Esme en tono maternal. "Ella realmente le hizo pasar por mucho en el ultimo libro."
De todos modos, seguía viendo a Edward en el instituto, porque no había nada que mi progenitor pudiera hacer al respecto. Y además, Edward pasaba casi todas las noches en mi habitación,
“¿Recuperando el tiempo perdido?” dijo Jasper moviendo sus cejas.
“Cállate” le gruño Edward.
aunque Charlie no tuviera conocimiento del hecho.
“Si el supiera te correría a balazos” dijo Emmett picándole.
“Te imaginas si lo encontrara a los dos en su habitación” dijo Jasper pensando “El definitivamente  te dispararía”
“Oh no…” quiso decir Esme.
“Mamá, no me pasaría nada” le dijo Edward para calmarla.
“Exacto” le dijo Jasper con una sonrisa “¿Como explicarías que no murieras a manos de tu suegro?”
“No lo sé” dijo Edward “Pero eso no pasará, y no pienso alejarme de ella”
“Quien lo diría, nuestro santurrón hermano está dispuesto a pasar las noches con su novia sin haberse casado” dijo Emmett imitando un tono horrorizado.
“Ya cállate, y pronto estaremos casados, eso te lo aseguro” termino el tema Edward.
“Eso significa otra apuesta, perfecto, mi Rosie quiere una casa” dijo Emmett con una sonrisa.
“No apostare con mi matrimonio” lo regaño Edward y se dispuso a leer otra vez.
Su habilidad para escalar con facilidad y silenciosamente hasta mi ventana en el segundo piso era casi tan útil como su capacidad de leer la mente de mi padre.
Por ello, sólo podía estar con mi novio por las tardes, y eso bastaba para tenerme inquieta y para que las horas pasaran despacio.
Edward suspiro “Debe pasarme lo mismo”.
 Aguantaba mi castigo sin una sola queja, ya que, por una parte, me lo había ganado, y por otra, no soportaba la idea de hacerle daño a mi padre marchándome ahora que se avecinaba una separación mucho más permanente, de la que él no sabía nada, pero que estaba tan cercana en mi horizonte.
Edward sonrió al mismo tiempo que Alice suspiraba triste.
"¿Qué?" Emmett preguntó, confundido otra vez.
"Es obvio que ella no está realmente preparada para ser transformada, "Y menos aun para la separación” dijo Edward con aire de suficiencia. "Y no me importa si Carlisle ya accedió a transformarla, no dejaré que eso ocurra si ella no está preparada."
"Eso es verdad", coincidió Carlisle
"Eso no quiere decir que nunca estará lista", señaló Alice. “Ella lo asimilará, y pronto lo estará”
"Probablemente tengas razón", dijo Edward resignado.
Mi padre se sentó en la mesa con un gruñido y desplegó el periódico húmedo que había allí; a los pocos segundos estaba chasqueando la lengua, disgustado.
—No sé para qué lees las noticias, papá. Lo único que consigues es fastidiarte.
Me ignoró, refunfuñándole al papel que sostenía en las manos.
—Éste es el motivo por el que todo el mundo quiere vivir en una ciudad pequeña. ¡Es temible!
—¿Y qué tienen ahora de malo las ciudades grandes?
—Seattle está echando una carrera a ver si se convierte en la capital del crimen del país. En las últimas dos semanas ha habido cinco homicidios sin resolver. ¿Te puedes imaginar lo que es vivir con eso?
"Bueno, eso no está bien, pero realmente no llamaría a Seattle la capital del asesinato", se rió Emmett.
"No me gusta esto", Edward entrecerró los ojos.
"Podría ser un vampiro... por eso esta mencionado en el libro, si fuera algún caso de humanos, no sería importante" Jasper dijo con su voz teñida de sospecha.
"Es mencionado  porque están cenando y Charlie está leyendo el periódico", dijo Esme.
"Incluso si se tratará de un vampiro, se encuentra en Seattle... y no es precisamente cerca", señaló Rosalie.
"Pero tampoco está muy lejos", respondió Edward.
"Idiota sobreprotector" murmuró Rosalie, rodando sus ojos.
—Creo que Phoenix se encuentra bastante más arriba en cuanto a listas de homicidios, papá, y yo sí he vivido con eso —y nunca había estado más cerca de convertirme en víctima de uno que cuando me mudé a esta pequeña ciudad, tan segura. De hecho, todavía tenía bastantes peligros acechándome a cada momento...
 “Y todo por mi culpa” gruñó Edward enojado consigo mismo, pero el amor que ya había nacido en él hacia Bella, era lo único que lo convencía de que lo mejor para los dos era encontrarse.
“No es tu culpa” lo apaciguo Esme “Son las… circunstancias, ustedes dos están hechos el uno para el otro”.
La cuchara me tembló en las manos, agitando el agua.
—Bueno, pues no hay dinero que pague eso —comentó Charlie.
Dejé de intentar salvar la cena y me senté para servirla; tuve que usar el cuchillo de la carne para poder cortar una ración de espaguetis para Charlie y otra para mí, mientras él me miraba con expresión avergonzada.
Emmett rio por la situación.
Mi padre cubrió su porción con salsa y comenzó a comer. Yo también disimulé aquel engrudo como pude y seguí su ejemplo sin mucho entusiasmo. Comimos en silencio unos instantes. Charlie todavía revisaba las noticias, así que tomé mi manoseado ejemplar de Cumbres borrascosas
“De Romeo y Julieta a Cumbres borrascosas?” pregunto Edward confundido.
“Este cambio será interesante” rio Emmett disimuladamente.
 de donde lo había dejado en el desayuno e intenté perderme a mi vez en la Inglaterra del cambio de siglo, mientras esperaba que en algún momento él empezara a hablar.
Estaba justo en la parte del regreso de Heathcliff
"Esto es realmente muy interesante", dijo Carlisle pensativamente coincidiendo con Emmett.
"¿Por qué?" Edward dijo
"Bueno, en primer lugar en Luna Nueva se menciona a Romeo y Julieta, y  ya sabemos lo que paso con el acantilado y los Vulturis. En
Cumbres borrascosas, Heathcliff se va, y cuando regresa, Catherine esta mas unida a Linton. "
"Eso es bastante divertido", se rió Emmett. "Sobre todo teniendo en cuenta cómo se siente acerca de los clásicos."
"Cállate", gruñó Edward a medias; el comentario de Carlisle le había dado mucho que pensar.
cuando Charlie se aclaró la garganta y arrojó el periódico al suelo.
—Tienes razón —admitió—. Tenía un motivo para hacer esto —movió su tenedor de un lado para otro entre la pasta gomosa—. Quería hablar contigo.
Deje el libro a un lado. Tenía las cubiertas tan vencidas que se quedo abierto sobre la mesa.
—Bastaba con que lo hubieras hecho.
El asintió y frunció las cejas.
—Si lo recordaré para la próxima vez. Creía que haciendo la cena por ti te ablandaría un poco.
"¿Por qué iba a necesitar ablandarla?" Edward frunció el ceño. "Pensé que ella era la única en problemas."
"Quizás quiere decirle algo que ella no querría oír ", Alice se encogió de hombros.
Me eche a reír.
—Pues ha funcionado. Tus habilidades culinarias me han dejado como la seda. ¿Qué quieres, papá?
“Edward deberías aprender a cocinar” le dijo Emmett “Así podrías hablar con ella de temas serios… como el matrimonio”
“Puede ser” dudo Edward.
—Bueno, tiene que ver con Jacob.
“Oh genial, él va a ponerse de su lado” se quejo Edward.
Emmett empezó a reírse estruendosamente “Deberías haber visto la cara que pusiste”.
“No podemos culpar a Charlie, después de todo, el solo vio como Bella sufría, no vio a Edward”  comento Alice.
Sentí cómo se endurecía la expresión de mi rostro.
—¿Qué es lo que pasa con él? —pregunté entre los labios apretados.
—Sé que aún estáis enfadados por lo que te hizo, pero actuó de modo correcto. Estaba siendo responsable.
“JA” murmuro Edward enojado “No tenía ni una pizca de responsabilidad cuando le enseño a Bella a conducir esa motocicleta”
—Responsable —repetí con tono mordaz
"Ella te apoya Eddy” se rió Emmett. "Aunque es verdad. El cachorro no era nada responsable. El la alentaba en la mayoría de los problemas en los que se metía.”
mientras ponía los ojos en blanco—. Vale, bien, y ¿qué pasa con él?
Esa pregunta que había formulado de modo casual se repetía dentro de mi mente de forma menos trivial. ¿Qué pasaba con Jacob? ¿Qué iba a hacer con él? Mi antiguo mejor amigo que ahora era... ¿qué? ¿Mi enemigo? Me iba a dar algo.
El rostro de Charlie se volvió súbitamente precavido.
—No te pongas furiosa conmigo, ¿de acuerdo?
—¿Furiosa?
—Bueno, también tiene que ver con Edward.
Se me empequeñecieron los ojos. La voz de Charlie se volvió brusca.
—Le he dejado entrar en casa, ¿no?
—Lo has hecho —admití—, pero por periodos de tiempo muy pequeños. Claro, también me has dejado salir a ratos de vez en cuando —continué, aunque en plan de broma; sabía que estaba encerrada hasta que se acabara el curso—. La verdad es que me he portado bastante bien últimamente.
"Siempre se porta bien", dijo Esme.
"Excepto cuando ella está escapando e un vampiro o yendo a países lejanos en busca de uno", se rió Emmett.
—Bueno, pues ahí quería yo llegar, más o menos...
“Parece que el castigo de Bella llego a su fin” comento Jasper.
“Me pregunto a qué precio?” se rio Emmett mirando el ceño fruncido de Edward.
Y entonces la cara de Charlie se frunció con una sonrisa y un guiño de ojos inesperado; por unos instantes pareció veinte años más joven. Entreví una oscura y lejana posibilidad en aquella sonrisa, pero opté por no precipitarme.
—Me estoy liando, papá. ¿Estamos hablando de Jacob, de Edward o de mi encierro?
“Ese libro tendrá mucho de los tres” dijo Alice “Parece que vas a tener que acostumbrarte al olor del chucho”
“Por suerte solo a Edward le tocará tratar con él” dijo Rosalie alterada con tan solo pensar tener que relacionarse con esos… cachorros.
La sonrisa flameó de nuevo.
—Un poco de las tres cosas.
—¿Y cómo se relacionan entre sí? —pregunté con cautela.
—Vale —suspiró mientras alzaba las manos simulando una rendición—. Creo que te mereces la libertad condicional por buen comportamiento. Te quejas sorprendentemente poco para ser una adolescente.
Edward esbozo una pequeña sonrisa “Ella nunca ha sido una adolescente normal”
"Eso es porque no es una adolescente, es mas adulta", dijo Emmett. "Ella está atrapada en un cuerpo adolescente."
"Eso está bien, es una característica
de los vampiros" se rió Jasper.
"Hey, yo no soy un adolescente. Soy mucho mayor", se rió Emmett.
"Y Bella ya actúa más madura que tu", se rió Alice también.
Alcé las cejas y el tono de voz al mismo tiempo.
—¿De verdad? ¿Puedo salir?
¿A qué venía todo esto? Me había resignado a estar bajo arresto domiciliario hasta que me mudara de forma definitiva y Edward no había detectado ningún cambio en los pensamientos de Charlie...
"Hmm... Me pregunto si eso significa que todavía no puedo leer su mente correctamente, o quizás lo pensó recientemente", dijo Edward con el ceño fruncido. Era obvio que él estaba esperando que fuera la segunda opción.
Mi padre levantó un dedo.
—Pero con una condición.
“Y aquí viene la parte divertida” se rio Emmett.
Mi entusiasmo se desvaneció.
—Fantástico —gruñí.
—Bella, esto es más una petición que una orden, ¿vale? Eres libre, pero espero que uses esta libertad de forma... juiciosa.
“¿Y qué significa eso?” pregunto Edward enojado.
“Que vas a tener que compartir” se burlo Emmett.
—¿Y qué significa eso?
Suspiró de nuevo.
—Sé que te basta con pasar todo tu tiempo en compañía de Edward...
—También veo a Alice —le interrumpí.
"Bien," Alice sonrió.
"No vas a pasar mucho tiempo con ella si pierdes la apuesta", se rió Emmett.
“Em, yo que tu no la molestaría con eso", dijo Jasper, mirando nerviosamente a Alice. "Al menos no hasta que ganes la apuesta."
"Pero..." Emmett comenzó a decir algo, pero se dio cuenta de la mirada Alice, era una de las más amenazantes que había recibió de su parte, y todos sabían que no era una amenaza vana. "Está bien enana... pero esto significa que si pierdes, puedo burlarme de ti todo lo que yo quiera y ni tu ni tu dominado esposo pueden hacerme nada."
"Está bien", coincidió Alice.
La hermana de Edward no tenía unas horas limitadas de visita, ya que iba y venía a su antojo. Charlie hacía lo que a ella le daba la gana.
Edward le frunció el ceño a Alice que sonreía descaradamente.
“Ella es especial” la defendió Jasper sonriéndole.
“Todos me quieren” dijo ella.
—Es cierto —asintió—, pero tú también tienes otros amigos además de los Cullen, Bella. O al menos los tenías.
Nos miramos fijamente el uno al otro durante un largo intervalo de tiempo.
—¿Cuándo fue la última vez que viste a Angela Weber? —me increpó.
—El viernes a la hora de comer —le contesté de forma instantanea.
Antes del regreso de Edward, mis amigos se habían dividido en dos grupos. A mí me gustaba pensar en ello en términos de los buenos contra los malos. También en plan de «nosotros» y «ellos». Los buenos eran Angela, su novio Ben Cheney y Mike Newton;
Edward siseó cuando mencionaron ese nombre.
"Puede que sea un idiota, pero él todavía hablaba con ella cuando nadie más lo hacía", señaló Alice, haciendo que Edward suspirara resignado.
Todos me habían perdonado generosamente por haber enloquecido después de la marcha de Edward.
“Eso es bueno” dijo Esme sonriendo, “Todo está volviendo a su cauce”
Lauren Mallory era el núcleo de los malos, de «ellos», y casi todos los demás, incluyendo mi primera amiga en Forks, Jessica Stanley, parecían felices de llevar al día su agenda anti-Bella.
Rosalie rodo los ojos “Como si a Bella le importara lo que piensan… ‘esas’”
"No perdió nada importante", murmuró Edward. "Al menos ahora, ella tiene amigos que realmente la quieren."
La línea divisoria se había vuelto incluso más nítida una vez que Edward regresó al instituto, un retorno que se había cobrado su tributo en la amistad de Mike,
Edward sonrió ante eso.
aunque Angela continuaba inquebrantablemente leal y Ben seguía su estela.
A pesar de la aversión natural que la mayoría de los humanos sentía hacia los Cullen, Angela se sentaba de manera diligente al lado de Alice todos los días a la hora de comer.
“Siempre me callo bien Ángela” sonrió Alice.
“Parece que ahora su relación con los humanos va mejorando” dijo Carlisle también sonriendo.
Después de unas cuantas semanas, Angela incluso parecía encontrarse cómoda allí. Era difícil no caer bajo el embrujo de los Cullen, una vez que alguien les daba la oportunidad de ser encantadores.
“Ahora somos bruuujos” dijo Emmett con voz oscura. Los demás solo rodaron los ojos, por más que le advertían a Emmett que se callara, él seguía interrumpiendo.
"Hmm... eso es interesante", dijo Carlisle no tomando en cuenta el comentario de Emmett. "Me pregunto si eso funciona para todos los seres humanos... quizás sólo se necesita tiempo para que puedan estar cerca de nosotros."
"Nadie tiene miedo de estar cerca de ti," dijo Edward. "Creo que tiene más que ver con que Alice y yo tenemos un mejor control con la sed. Si estamos siempre en torno a Bella... y sus amigos, tal parece, que vamos a perfeccionar nuestro control".
"Eso tiene sentido ", coincidió Carlisle, pensando en la razón detrás de esto.
"Me pregunto si le también le caigo bien a Ángela", pensó Alice.
"Ella es realmente muy agradable y generosa para un ser humano", dijo Edward. "Estoy seguro de que también le caemos bien."
—¿Fuera del colegio? —me preguntó Charlie, atrayendo de nuevo mi atención.
—No he podido ver a nadie fuera del colegio, papá. Estoy castigada, ¿te acuerdas? Y Angela también tiene novio, siempre está con Ben. Si realmente llego a estar libre —añadí, acentuando mi escepticismo—, quizás podamos salir los cuatro.
—Vale, pero entonces... —dudó—. Jake y tú parecíais muy unidos, y ahora...
Edward gruño ante lo que Charlie intentaba decir.
Le corté.
—¿Quieres ir al meollo de la cuestión, papá? ¿Cuál es tu condición, en realidad?
—No creo que debas deshacerte de todos tus amigos por tu novio, Bella —espetó con dureza—. No está bien y me da la impresión de que tu vida estaría mejor equilibrada si hubiera más gente en ella. Lo que ocurrió el pasado septiembre... —me estremecí.
Lo mismo hizo Edward.
—Bien —continuó, a la defensiva—, aquello no habría sucedido si hubieras tenido una vida aparte de Edward Cullen.
"Lo dudo", dijo Jasper.
"Si ella hubiera estado más cerca de los demás..." Edward empezó a decir algo, pero fue interrumpido por Jasper.
"Aun así hubiera reaccionado de esa manera," dijo Jasper, convencido.
"¿Y por qué estas tan seguro?" Edward preguntó confundido.
"Porque sé algo que tu no", se burlo Jasper enfocando su mente en Alice para que Edward no leyerá sus pensamientos.
—No fue exactamente así —murmuré.
—Quizá, a lo mejor no.
—¿Cuál es la condición? —le recordé.
—Que uses tu nueva libertad para verte también con otros amigos. Que mantengas el equilibrio.
“No necesariamente tiene que ser con el chucho” dijo Edward esperanzado.
Asentí con lentitud.
—El equilibrio es bueno, pero, entonces, ¿debo cubrir alguna cuota específica de tiempo con ellos?
Hizo una mueca, pero sacudió la cabeza.
—No quiero que esto se complique de modo innecesario. Simplemente, no olvides a tus amigos...
Éste era un dilema con el que yo ya había comenzado a luchar. Mis amigos. Gente a la que, por su propia seguridad, tendría que no volver a ver después de la graduación.
Así que, ¿cuál era el mejor curso de acción? ¿Pasar el tiempo con ellos mientras pudiera o comenzar ya la separación, para hacerla más gradual? Me echaba a temblar ante la segunda opción.
"No te preocupes tanto", se burló Emmett. "Todo el mundo sabe que cuando uno termina la secundaria, casi no se tiene contacto con tus ex compañeros. Sólo estar tienes que estar con ellos todo el tiempo que puedas ahora."
“Ella no está lista para dejar su vida, y aún así quiere seguir con esta locura de la conversión” murmuró Edward.
—...en especial, a Jacob —añadió Charlie antes de que mis pensamientos avanzaran más.
“Y… se esfumo la última esperanza de Edward, vas a tener que compartir a Bella” dijo Emmett con voz falsamente apesumbrada mientras Edward gruñía enojado.
Y éste era un dilema mayor aún que el anterior. Me llevó unos momentos encontrar las palabras adecuadas.
—Jacob..., eso puede ser difícil.
—Los Black prácticamente son nuestra familia, Bella —dijo, severo y paternal a la vez—. Y Jacob ha sido muy, muy amigo tuyo.
“Eso es verdad Edward” dijo Esme “Ellos son amigos no pueden separarse así como así”
“Aun así no me gusta” dijo Edward obstinadamente.
—Ya lo sé.
—¿No le echas de menos ni un poco? —preguntó Charlie, frustrado.
Se me cerró la garganta de forma repentina; tuve que aclarármela un par de veces antes de contestar.
—Sí, claro que le echo de menos —admití, todavía con la vista baja—. Le echo mucho de menos.
Edward suspiró ante eso.
—Entonces, ¿dónde está el problema?
Eso era algo que no le podía explicar. Iba contra las normas de la gente normal  normal como Charlie o yo misma  conocer el mundo clandestino lleno de criaturas míticas y monstruos que existían en secreto a nuestro alrededor. Yo sabía todo lo que había que saber sobre ese mundo, y ello me había causado no pocos problemas. No tenía la más mínima intención de poner a Charlie en el mismo brete.
"Buena idea", dijo Carlisle, que no quería que nadie más esté en peligro, con Bella ya era suficiente.
—Con Jacob hay... un inconveniente —contesté lentamente—. Tiene que ver con el mismo concepto de amistad. Quiero decir... La amistad no parece ser suficiente para Jake —eludí los detalles ciertos, pero insignificantes, apenas trascendentes comparados con el hecho de que la manada de licántropos de Jacob odiaba fieramente a la familia de vampiros de Edward, y por extensión, a mí también,
"No te odia," dijo Edward totalmente seguro de ello.
que estaba del todo decidida a pertenecer a ella. Esto no era algo que se pudiera tratar en una nota, y él no respondía a mis llamadas. Sin embargo, mi plan de verme con el hombre lobo en persona les había sentado fatal a los vampiros.
"Eso es cierto", dijo Edward.
"Edward, pensé que ya habías aceptado que Jacob no haría daño a Bella," Carlisle frunció el ceño.
"Y lo acepto," dijo Edward. "Pero eso no significa que el Edward del libro lo haga."
—¿Edward no está de acuerdo con un poco de sana competencia? —la voz de Charlie se había vuelto sarcástica ahora.
Le eché una mirada siniestra.
—No hay competencia de ningún tipo.
—Estás hiriendo los sentimientos de Jake al evitarle de este modo. Él preferiría que fuerais amigos mejor que nada.
"¿Es que Charlie no sabe que el chucho la está evitando?" Preguntó Emmett. "Quiero decir, él es el que está llevando las notitas."
—Ah, ¿soy yo la que le está rehuyendo? Estoy segura de que Jake no quiere que seamos amigos de ninguna manera —las palabras me quemaban la boca—. ¿De dónde te has sacado esa idea, entonces?
Charlie ahora parecía avergonzado.
—El asunto salió hoy a colación mientras hablaba con Billy...
"Que podría haber llevado a Charlie sacar el tema a colación con Billy?," dijo Edward, para sí mismo.
"¿Por qué te importa tanto saber si puedes leer la mente de Charlie con claridad?" Preguntó Alice, sonriendo. “No es como si eso te ayudará a saber lo que Bella piensa”.
Edward sólo la miró por un momento antes de decir: "Creo que es útil escuchar claramente lo que el padre de mi novia está pensando."
“Es verdad, no queremos a un Eddy baleado una noche de estas solo porque no escucha bien a su suegro” se burlo Emmett.
“Exacto, debo evitar las balas” dijo Edward asintiendo pero en realidad se estaba riendo.
“Sí, estoy segura de que no tienen nada que ver con saber que pasa entre el chucho y Bella a través de la mente de Charlie” pensó Alice, aún sonriendo.
Edward fingió que no la escucho y se dispuso a seguir leyendo.
—Billy y tú cotilleáis como abuelas —me quejé, enfadada, al tiempo que hundía el cuchillo en los espaguetis congelados de mi plato.
—Billy está preocupado por Jacob —contestó Charlie—. Jake lo está pasando bastante mal... Parece deprimido.
"Eso es un golpe bajo", Edward frunció el ceño, sabiendo que Bella iba a odiar escuchar eso.
"No creo que Billy le haya dicho eso a Charlie para que se lo diga a Bella, es muy rebuscado” dijo Esme.
"Estoy seguro que si fue así," dijo Edward, todavía con el ceño fruncido.
Hice un gesto de dolor, pero continué con los ojos fijos en el engrudo.
—Y antes, tú solías mostrarte tan feliz después de haber pasado el día con Jake... —suspiró Charlie.
—Soy feliz ahora —gruñí ferozmente entre dientes.
"Bueno, puedes ver eso", se rió Emmett.
El contraste entre mis palabras y el tono de mi voz rompió la tensión. Charlie se echó a reír a carcajadas y yo me uní a él.
—Vale, vale —asentí—. Equilibrio.
—Y Jacob —insistió él.
—Lo intentaré.
—Bien. Encuentra ese equilibrio, Bella. Ah, y mira, tienes correo —dijo Charlie cerrando el asunto sin ninguna sutileza.
"La sutileza está sobrevalorado", Emmett se encogió de hombros.
—Está al lado de la cocina.
No me moví, pero mis pensamientos gruñían y se retorcían en torno al nombre de Jacob. Seguramente sería correo basura; había recibido un paquete de mi madre el día anterior y no esperaba nada más.
Charlie retiró su silla y se estiró cuando se puso en pie. Tomó su plato y lo llevó al fregadero, pero antes de abrir el grifo del agua para enjuagarlo, me trajo un grueso sobre. La carta se deslizó por la mesa y me golpeó el codo.
"Entonces supongo que no es correo basura", dijo Jasper. "Charlie no le habría importado tanto si lo fuera."
"Entonces, ¿qué es?" Esme preguntó.
"No lo sé", Jasper se encogió de hombros.
—Ah, gracias —murmuré, sorprendida por su actitud avasalladora. Entonces vi el remite; la carta venía de la Universidad del Sudeste de Alaska—. Qué rápidos. Creí que se me había pasado el plazo de entrega de ésta también.
"Ah, la universidad", sonrió Edward.
"Ella no va a ir a la universidad... se convertirá en un vampiro, Edward," rió Emmett.
"Pero ella es el tipo de chica que le gustaría ir a la universidad", dijo Edward esperanzado. "Quizás podría usar ese argumento para hacerla cambiar de opinión..."
"No veo que funcione", se rió Alice. "Sobre todo porque ella sabe que puede ir a la universidad las veces que quiera una vez que aprenda a controlarse."
Edward resoplo frustrado.
Charlie rió entre dientes.
Le di la vuelta al sobre y luego levanté la vista hacia él.
—Está abierto.
—Tenía curiosidad.
—Me ha dejado atónita, sheriff. Eso es un crimen federal.
—Venga ya, léela.
Saqué la carta y un formulario doblado con los cursos.
—Felicidades —dijo antes de que pudiera ojearla—. Tu primera aceptación.
"¡Sí!" Edward aplaudió y sus hermanos lo miraron como si estuviera loco. "¿Qué? Quiero que vaya a la universidad... y estoy feliz de que la hayan aceptado".
"Creo que es maravilloso que estés tan emocionado" Esme le sonrió. "Y también estoy orgullosa de que ella haya sido aceptada."
"Sí", sonrió Carlisle. "Me pregunto si esta es su primera aceptación... Quiero decir ella es muy inteligente... debería haber sido aceptada en muchas universidades."
"No creo que Bella se haya preocupaba por las universidades mientras Edward no estuvo", señaló Jasper.
“Oh genial” dijo Edward desanimado “Hasta en eso tengo que intervenir para mal”
“No digas eso tesoro” le sonrió Esme “Ella ya ha sido aceptada, si quiere ir a la universidad irá”
—Gracias, papá.
—Hemos de hablar de la matrícula. Tengo un poco de dinero ahorrado...
—Eh, eh, nada de eso. No voy a tocar el capital de tu retiro, papá. Tengo mi fondo universitario.
"Argh", gruñó Edward. "Ella no va a dejar que la ayude con eso."
"Ya sabes cómo es Bella", se rió Emmett.
Bueno, al menos lo que quedaba de él, que no era mucho. Charlie torció el gesto.
—Esos sitios son bastante caros, Bella. Quiero ayudarte. No tienes que irte hasta Alaska, tan lejos, sólo porque sea más barato.
Pero no era más barato, precisamente. La cuestión es que estaba bastante lejos y Juneau tenía una media de trescientos veintiún días de cielo cubierto al año. El primero era un requerimiento mío; el segundo, de Edward.
"Hmm... suena como si realmente le estuviera dando una oportunidad a la universidad, y yo estaré con ella", dijo Edward con voz esperanzada de nuevo.
“No te ilusiones Eddy, ella entrará a la universidad” dijo Emmett riéndose “Pero a la universidad para aprender a ser un vampiro Cullen”
“Emmett eso no es gracioso” lo regaño Rosalie “Ella debe seguir con su vida tanto como pueda”
“Gracias por el apoyo” le sonrió Edward.
—Ya lo tengo resuelto. Además, hay montones de ayudas financieras por ahí. Es fácil conseguir créditos.
Esperé que mi farol no fuera demasiado obvio. Lo cierto es que aún no había investigado el asunto en absoluto.
"Bueno, estoy seguro de que podremos llegar a un trato sobre algún préstamo de mi parte", sonrió Edward.
"Sabes que ella no va a aceptar eso", dijo Alice, entrecerrando los ojos.
"Ella no necesita saber que es mi dinero" sonrió Edward. "No debe ser tan difícil hacer que se vea como si viniera de una fuente externa y creíble".
"Yo no estaría tan segura", advirtió Alice " Se trata de Bella y ella no estará muy contento... cuando se entere, porque ella lo descubrirá".
"Lo descubrirá, pero no en ese momento," Edward se encogió de hombros.
“Edward, es que aun no aprendes que no debes mentirle” lo regaño esta vez Esme. “Ya ves como termino la ultima mentira cuando la dejaste”
“Hmmm” refunfuño Edward.
—Así que... —comenzó Charlie, y luego apretó los labios y miró hacia otro lado.
—Así que, ¿qué?
—Nada. Sólo que... —frunció el ceño—. Sólo me preguntaba... cuáles serían los planes de Edward para el año que viene.
"Voy a ir donde quiera que ella esté", sonrió Edward.
—Oh.
—¿Y bien?
Me salvaron tres golpes rápidos en la puerta.
"Realmente debes estar escuchando, por eso querías entrar", se rió Emmett.
Charlie puso los ojos en blanco y yo salté de la silla.
—¡Entra! —grité, mientras Charlie murmuraba algo parecido a «lárgate».
“Edward no puedes entrar” dijo Emmett triste.
“Por qué no?” le pregunto Edward confundido.
“Un vampiro puede solo entra a una casa si es invitado, y Charlie dijo ‘lárgate’ “dijo Emmett rodando sus ojos como si estuviera diciendo algo obvio.
“Y eso que significa” pregunto Jasper que tampoco entendía.
“Todo mundo sabe eso, es cultura general básica” dijo Emmett “No es cierto Carlisle?”
“Emmett eso es un mito” le dijo Carlisle pacientemente.
“O h bueno” dijo un poco cohibido por las risas de las demás “Como podría saberlo?, Yo no ando entrando a casas de humanas por las noches, yo estoy con mi Rose”
“Y mas te vale” le sonrió Rosalie.
Edward negó sonriendo, a veces su hermano solo decía cosas por decir.
 Le ignoré y fui a recibir a Edward.
Abrí la puerta de un tirón, con una precipitación ridicula, y allí estaba él, mi milagro personal.
“Ella es mi milagro personal” dijo Edward sonriendo.
“Modo romántico encendido” le dijo Emmett riéndose.
El tiempo no había conseguido inmunizarme contra la perfección de su rostro y estaba segura de que nunca sabría valorar lo suficiente todos sus aspectos. Mis ojos se deslizaron por sus pálidos rasgos: la dureza de su mandíbula cuadrada, la suave curva de sus labios carnosos, torcidos ahora en una sonrisa, la línea recta de su nariz, el ángulo agudo de sus pómulos, la suavidad marmórea de su frente, oscurecida en parte por un mechón enredado de pelo broncíneo, mojado por la lluvia...
"Bueno, eso fue una descripción preciosa", se rió Emmett. “Creo que no eres tú Edward.
“Por supuesto que si, mi hijo es el mas apuesto” lo defendió Esme.
“y yo?” pregunto haciendo pucheros.
“Tú eres el mas romántico Emmett, recuerda que prometiste darle clases a Edward para pedirle matrimonio a Edward” le dijo guiñándole un ojo causando que los demás se rieran de la cara de Edward.
Dejé sus ojos para lo último, sabiendo que perdería el hilo de mis pensamientos en cuanto me sumergiera en ellos. Eran grandes, cálidos, de un líquido color dorado, enmarcados por unas espesas pestañas negras. Asomarme a sus pupilas siempre me hacía sentir de un modo especial, como si mis huesos se volvieran esponjosos.
“Deberíamos tener la versión de Edward, para saber qué piensa cuando esta con Bella” se rio Emmett “Aunque pensándolo bien sería un poco aburrido, sería algo como Bella esto, Bella aquello, Bella te quiero, Bella no te conviertas, Bella me voy, mejor vuelvo, Bella no mires al chucho, Bella esto, Bella aquello, te quiero Bella y así sucesivamente”
“Puedo confirmarlo” dijo Jasper con voz afilada “Sus emociones son una montaña rusa, me marea todo el tiempo”
Edward si pudiera haberse ruborizado, estaría como una remolacha, el era consciente de sus altibajos emocionales, no quería pensar como sería cuando estuviera con la Bella real.
También me noté ligeramente mareada, pero quizás eso se debió a que había olvidado seguir respirando. Otra vez.
"Parece que tienes bastante efecto en ella", sonrió Carlisle.
"Sí", coincidió Edward, sonriendo como un idiota.
"Ella parece tener el mismo efecto en ti", añadió Carlisle, riendo esta vez.
Era un rostro por el que cualquier modelo del mundo hubiera entregado su alma; pero claro, sin duda ése sería precisamente el precio que habría de pagar: el alma.
La sonrisa de Edward se desvaneció.
No. No podía creer aquello. Me sentía culpable sólo por pensarlo y en ese momento me alegré de ser  a menudo me sucedía  la única persona cuyos pensamientos constituían un misterio para Edward.
"Ya no más", sonrió Edward.
"Cuando se entere de que hemos estado leyendo estos libros, no va a estar muy feliz por esto ", dijo Jasper. "Aunque las cosas no van a ser iguales cuando llegues a conocerla, dudo que sea necesario que se entere de estos libros".
"¿Qué te hace pensar que vamos a decirle?" Preguntó Emmett.
"Voy a decírselo," dijo Edward. "No puedo simplemente encontrarme con ella y hacer como si nada... ella tiene que saber todo esto también. Aunque, probablemente no se lo diré inmediatamente... Tengo que darle la opción de elegir si le gusto o no, después de todo. "
"Por supuesto que vas a gustarle...", dijo Esme.
"Lo sé," Edward sonrió con confianza. "Pero todavía tengo que darle esa opción, ¿verdad?"
"Sí, ella tiene derecho a elegir por ella misma" dijo Rosalie sonriendo a Edward. " Y por supuesto, ella debe saber de estos libros también, es su vida".
"Pero Jazz tiene razón, Bella va a estar enojada cuando ella se entera de que leímos todo esto", se rió Emmett.
"Sobrevivirá", Edward se encogió de hombros.
Le tomé la mano y suspiré cuando sus dedos fríos se encontraron con los míos. Su tacto trajo consigo un extraño alivio, como si estuviera dolorida y el daño hubiera cesado de repente.
“Me alegra ayudarla a sentirse bien” dijo Edward volviendo a sonreír.
—Eh —sonreí un poco para compensarle de tan fría acogida. Él levantó nuestros dedos entrelazados para acariciar mi mejilla con el dorso de su mano.
—¿Qué tal te ha ido la tarde?
—Lenta.
—Sí, también para mí.
“Aburridoooo” canturreo Emmett.
Los demás solo rodaron los ojos.
Alzó mi muñeca hasta su rostro, con nuestras manos aún unidas. Cerró los ojos mientras su nariz se deslizaba por la piel de mi mano, y sonrió dulcemente sin abrirlos. Como alguna vez había comentado, disfrutando del aroma, pero sin probar el vino.
Edward se estremeció un poco por la comparación.
Sabía que el olor de mi sangre, más dulce para él que el de ninguna otra persona, era realmente como si se le ofreciese vino en vez de agua a un alcohólico, y le causaba un dolor real por la sed ardiente que le provocaba; pero eso no parecía arredrarle ahora, como sí había ocurrido al principio. Apenas podía intuir el esfuerzo hercúleo que encubría ese gesto tan sencillo.
"Eso es cierto," Edward dijo, "Con ella siempre forzó las cosas."
"Sí, pero apuesto a que te gusta también, después de todo eres un masoquista” bromeó Emmett” ¿en que más lo serás?” pensó meneando las cejas sugestivamente.
“Emmett” sonó a coro la protesta de la familia.
“Son unos mal pensados” dijo Emmett indignado “No hacía una referencia a un plano sexual, lo decía por su atracción a la sangre, me decepcionan familia, y yo que pensé que era el único pervertido”
“Por lo menos lo aceptas” dijo Jasper riéndose.
“Y Emmett todos sabemos a qué te referías” lo regaño Esme.
Me entristecía que se viera sometido a esta prueba tan dura. Me consolaba pensando que no le infligiría este dolor durante mucho más tiempo.
"¿Y cuál sería el consuelo para mí?", Edward frunció el ceño. "Prefiero el dolor."
"No lo entiendo", se burló Emmett. "¿No serías más feliz si Bella pudiera vivir para siempre ..."
"No a costa de su alma", suspiró Edward.
"Pero si ese no fuera el precio…?" Preguntó Emmett.
"Pero es el precio", Edward lo interrumpió, pero Emmett alzó una ceja, claramente manifestando que él iba a seguir preguntando hasta que Edward le diera una respuesta. "Bien... Me encantaría que ella fuera una... de nosotros... pero no puedo dejar que eso pase, sería muy egoísta de mi parte tenerla conmigo para siempre a cambio de su alma ¿Estás contento ahora?"
"Absolutamente", sonrió Emmett. “Has aceptado que quieres que ella sea una de nosotros, y ella también lo quiere, pasara en cualquier momento”.
Oí acercarse a Charlie, haciendo ruido con las pisadas; era su forma habitual de expresar el desagrado que sentía hacia nuestro visitante. Los ojos de Edward se abrieron de golpe y dejó caer nuestras manos aunque las mantuvo unidas.
—Buenas tardes, Charlie —Edward se comportaba siempre con una educación sin mácula, pese a que papá no lo mereciera.
Esme sonrió ante eso.
Mi padre le gruñó y después se quedó allí de pie, con los brazos cruzados en el pecho. Últimamente estaba llevando su idea de la supervisión paternal a extremos insospechados.
—He traído otro juego de formularios —me dijo Edward, enseñando un grueso sobre de papel manila en color crema. Llevaba un rollo de sellos como un anillo enroscado en su dedo meñique.
Gemí. Pero ¿es que quedaba aún alguna facultad que no me hubiera obligado a solicitar? ¿Y cómo es que conseguía encontrar todas esas lagunas legales en los plazos? El año estaba ya muy avanzado.
"Tengo mis maneras para que los demás me escuchen", dijo Edward.
Sonrió como si realmente pudiera leer mis pensamientos, ya que éstos debían de mostrarse con igual claridad en mi rostro.
—Todavía nos quedan algunas fechas abiertas, y hay ciertos lugares que estarían encantados de hacer excepciones.
Podía imaginarme las motivaciones que habría detrás de tales excepciones. Y la cantidad de dólares involucrada, también.
“Ella conoce muy bien a ti y a tus malas mañas” se rio Emmett. “Eso es bueno para un matrimonio” con solo decir eso Edward sonrió sin pensarlo.
Edward se echó a reír ante mi expresión.
—¿Vamos? —me preguntó mientras me empujaba hacia la mesa de la cocina.
Charlie se enfurruñó y nos siguió, aunque difícilmente podría quejarse de la actividad prevista en la agenda de aquella noche. Llevaba ya un montón de días fastidiándome para que tomara una decisión sobre la universidad.
Limpié rápidamente la mesa mientras Edward organizaba una pila impresionante de formularios. Enarcó una ceja cuando puse Cumbres borrascosas en la encimera. Sabía lo que estaba pensando,
"¿En qué estabas pensando, Eddy?" Emmett se rió.
"Yo debo estar preguntándome por qué está leyendo ese libro nuevo," dijo Edward, rodando los ojos.
“Te quiero Emmett, pero deja de interrumpir con preguntas innecesarias” dijo Rosalie.
“Si señora” dijo Emmett con una mano en la frente al estilo militar.
pero Charlie intervino antes de que pudiera hacer algún comentario.
—Hablando de solicitudes de universidades, muchacho —dijo con su tono más huraño; siempre intentaba evitar dirigirse a él directamente a Edward, pero cuando lo hacía, le empeoraba el humor—. Bella y yo estábamos hablando del próximo año. ¿Has decidido ya dónde vas a continuar los estudios?
Edward le sonrió y su voz fue amable.
—Todavía no. He recibido unas cuantas cartas de aceptación, pero aún estoy valorando mis opciones.
—¿Dónde te han aceptado? —presionó él.
—Syracuse... Harvard... Dartmouth... y acabo de recibir hoy la de la Universidad del Sudeste de Alaska.
"Sí... Yo definitivamente estaba espiando", sonrió Edward.
Edward giró levemente el rostro hacia un lado para guiñarme un ojo. Yo sofoqué una risita.
—¿Harvard? ¿Dartmouth? —preguntó Charlie, incapaz de ocultar el asombro—. Vaya, eso está muy bien, pero que muy bien. Ya, pero la Universidad de Alaska... realmente no la tendrás en cuenta cuando puedes acceder a estas estupendas universidades. Quiero decir que tu padre no querrá que tú...
"Buen intento, Charlie," gruñó Emmett.
—A Carlisle siempre le parecen bien mis decisiones sean las que sean —le contestó él con serenidad.
—Humpf.
—¿Sabes qué, Edward? —pregunté con voz alegre, siguiéndole el juego.
"Y probablemente exagerando demasiado", sonrió Alice.
“Eso solo lo hace más divertido” concedió Emmett.
—¿Qué, Bella?
Señalé el sobre grueso que descansaba encima de la encimera.
—¡Yo también acabo de recibir mi aceptación de la Universidad de Alaska!
—¡Felicidades! —esbozó una gran sonrisa—. ¡Qué coincidencia!
“Se, coincidencia” dijo Emmett irónicamente.
Charlie entornó los ojos y paseó la mirada del uno al otro.
—Estupendo —murmuró al cabo de un minuto.
“Charlie 0, Edward 1” canturreo Emmett con vos de narrador.
—Me voy a ver el partido, Bella. Recuerda, a las nueve y media.
Ese era siempre su comentario final.
—Esto..., papá, ¿recuerdas la conversación que acabamos de tener sobre mi libertad...?
El suspiró.
—De acuerdo. Vale, a las diez y media. El toque de queda continúa en vigor las noches en que haya instituto al día siguiente.
—¿Bella ya no está castigada? —preguntó Edward. Aunque yo sabía que él no estaba realmente sorprendido, no pude detectar ninguna nota falsa en el repentino entusiasmo de su voz.
"Eso es porque estoy emocionado", dijo Edward. "No importa si escuché la noticia antes."
—Con una condición —corrigió Charlie entre dientes—. ¿Y a ti qué más te da?
Le fruncí el ceño a mi padre, pero él no lo vio.
—Es bueno saberlo —repuso Edward—. Alice está deseando contar con una compañera para ir de compras y estoy seguro de que a Bella le encantará un poco de ambiente urbano —me sonrió.
"Oh... Eso suena bien", dijo Alice emocionada.
"No estoy tan seguro de que Bella quiera ir", se rió Emmett. "Ella no parece ser una chica que le agrade ir de compras..."
"Eso no importa", Alice se encogió de hombros.
Pero Charlie gruñó «¡no!», y su rostro se tornó púrpura.
—¡Papá! Pero ¿qué problema hay?
El hizo un esfuerzo para despegar los dientes.
—No quiero que vayas a Seattle por ahora.
—¿Eh?
—Ya te conté aquella historia del periódico. Hay alguna especie de pandilla matando a todo lo que se les pone por delante en Seattle y quiero que te mantengas lejos, ¿vale?
"Estoy bastante seguro de que Alice puede manejar a esos pandilleros", se rió Emmett, pero de nuevo Edward y Jasper entrecerraron los ojos.
Puse los ojos en blanco.
—Papá, hay más probabilidades de que me caiga encima un rayo. Para un día que voy a estar en Seattle no me...
"Con su suerte, eso podría pasar", se rió Emmett.
—De acuerdo, Charlie —intervino Edward, interrumpiéndome—. En realidad, no me refería a Seattle, sino a Portland. No la llevaría a Seattle de ningún modo. Desde luego que no.
Le miré incrédula, pero tenía el periódico de Charlie en las manos y leía la página principal con sumo interés.
"Oh... parece que si es un vampiro después de todo," Emmett frunció el ceño, no era tan divertido si había un peligro real.
Quizás estaba intentando apaciguar a mi padre. La idea de estar en peligro incluso entre los más mortíferos de los humanos en compañía de Alice o Edward era de lo más hilarante.
“Es bueno estar precavidos” dijo Esme.
Funcionó. Charlie miró a Edward un instante más y después se encogió de hombros.
—De acuerdo.
Luego se marchó a zancadas hacia el salón, casi con prisa, quizá porque no quería estropear una salida teatral.
Esperé hasta que encendió la televisión, de modo que Charlie no pudiera oírme.
—Pero ¿qué...? —comencé a preguntar.
—Espera —dijo Edward, sin levantar la mirada del papel. Tenía los ojos aún pegados a la página cuando empujó el primer formulario en mi dirección—. Creo que puedes reciclar los otros escritos para éste. Tiene las mismas preguntas.
"Charlie todavía debe estar escuchando", observó Carlisle.
Quizá Charlie continuara a la escucha,
Y sonrió ante eso.
por lo que suspiré y comencé a llenar la misma información de siempre: nombre, dirección, estado civil...
Edward sonrió mientras pensaba que haría todo lo posible para que esa situación cambie.
Levanté los ojos después de unos minutos. Edward miraba a través de la ventana con gesto pensativo. Cuando volví a inclinar la cabeza sobre mi trabajo, me di cuenta de pronto del nombre de la facultad.
Resoplé y puse los papeles a un lado.
—¿Bella?
—Esto no es serio, Edward. ¿Dartmouth?
Edward cogió el formulario desechado y me lo puso delante otra vez con amabilidad.
—Creo que New Hampshire podría gustarte —comentó—. Hay un montón de cursos complementarios para mí por la noche y los bosques están apropiadamente cerca para un excursionista entusiasta, y llenos de fauna salvaje.
“Es una buena opción” dijo Jasper asintiendo.
Compuso la sonrisa torcida que sabía que no podía resistir. Inspiré profundamente a través de la nariz.
—Te dejaré que me devuelvas el dinero, si eso te hace feliz —me prometió—. Si quieres, puedo hasta cargarte los intereses.
“Esa es buena idea” sonrío Edward.
“No para Bella” le pico Emmett que sabía que aun así Bella no lo aceptaría.
—Como si me fueran a admitir en alguna de esas universidades sin el pago de un tremendo soborno. ¿Entrará eso también como parte del préstamo? ¿La nueva ala Cullen de la biblioteca? Ag. ¿Por qué estamos teniendo otra vez esta discusión?
"No creo que necesites un soborno", reflexionó Carlisle.
"No, yo creo que realmente ella tiene oportunidades en Dartmouth ", sonrió Edward.
"Sin embargo, no me sorprendería si tuvieras que sobornar a algunas personas para conseguir que lean su solicitud en primer lugar", añadió Carlisle. "La mayoría de esos lugares no hacen excepciones, sin algo a cambio...".
—Por favor, simplemente rellena el formulario, ¿vale, Bella? Hacer la solicitud no te causará ningún daño.
La mandíbula se me quedó floja.
—¿Cómo lo sabes? No pienso igual.
Alargué las manos para coger los papeles, pensando en arrugarlos de forma conveniente para tirarlos a la papelera, pero no estaban. Miré la mesa vacía un momento y después a Edward. No parecía que se hubiese movido, pero el formulario probablemente estaba ya guardado en su chaqueta.
—¿Qué estás haciendo? —requerí.
—Rubrico con tu firma casi mejor que tú, y ya has escrito los datos.
—Te estás pasando con esto, ¿sabes? —
“Si Edward” lo regaño Esme frunciendo el ceño.
Susurré, por si acaso Charlie no estaba totalmente concentrado en su partido—. No voy a escribir ninguna solicitud más. Me han aceptado en Alaska y casi puedo pagar la matrícula del primer semestre. Es una coartada tan buena como cualquier otra. No hay necesidad de tirar un montón de dinero, no importa cuánto sea.
"El dinero realmente no tiene valor en nuestra familia", dijo Edward, "Y yo no quiero que esto sea sólo una coartada."
“Es su decisión Edward” dijo Alice “Tanto te cuesta aprender a dejar que ella decida?”
Una expresión dolorida se extendió por su rostro.
—Bella...
—No empieces.
“Si Edward no empieces” También lo regaño Emmett.
— Estoy de acuerdo en guardar las formas por el bien de Charlie, pero ambos sabemos que no voy a estar en condiciones de ir a la facultad el próximo otoño. Ni de estar en ningún lugar cerca de la gente.
Mi conocimiento sobre los primeros años de un vampiro era bastante superficial. Edward nunca se había explayado acerca de los detalles, ya que no era su tema favorito, pero me había hecho a la idea de que no era idílico precisamente. El autocontrol era, al parecer, una habilidad que se adquiría con el tiempo. Estaba fuera de cuestión cualquier otra relación que no fuera por correspondencia, a través del correo de la facultad.
"Buena evaluación", dijo Jasper. “Yo debería hablar con ella si tanto le preocupa el tema”
"Recuerda que tu apostaste que ella iba a ser capaz de controlarse", sonrió Emmett.
"Sí, pero eso no quiere decir que yo crea que va a ser capaz de ir a la escuela", resopló Jasper.
—Creía que el momento todavía no estaba decidido —me recordó Edward con suavidad—. Puedes disfrutar de un semestre o dos de universidad. Hay un montón de experiencias humanas que aún no has vivido.
—Las tendré luego.
Rosalie resopló ante eso.
—Después ya no serán experiencias humanas. No hay una segunda oportunidad para ser humano, Bella.
Suspiré.
—Tienes que ser razonable respecto a la fecha, Edward. Es demasiado arriesgado para tomarlo a la ligera.
—Aún no hay ningún peligro —insistió él.
Le fulminé con la mirada. ¿No había peligro? Seguro. Sólo había una sádica vampiresa intentando vengar la muerte de su compañero con la mía, preferiblemente utilizando algún método lento y tortuoso.
"Nunca va a pasar", gruñó Edward y todos estaban de acuerdo con eso.
¿A quién le preocupaba Victoria? Y claro, también estaban los Vulturis, la familia real de los vampiros con su pequeño ejército de guerreros, que insistían en que mi corazón dejara de latir un día u otro en un futuro cercano,
“Eso tampoco pasará” dijo Edward enojado.
sólo porque no estaba permitido que los humanos supieran de su existencia. Estupendo. No había ninguna razón para dejarse llevar por el pánico.
“Claro que no, yo estaré atenta a cualquier eventualidad”  dijo Alice con confianza.
Incluso con Alice manteniendo la vigilancia,
Alice sonrió.
 Edward confiaba en sus imprecisas visiones del futuro para concedernos un aviso con tiempo  era de locos correr el riesgo.
Además, ya había ganado antes esta discusión. La fecha para mi transformación, de forma provisional, se había situado para poco después de mi graduación en el instituto, apenas dentro de unas cuantas semanas.
"Tan poco tiempo..." Edward suspiró.
Una fuerte punzada de malestar me atravesó el estómago cuando me di cuenta del poco tiempo que quedaba.
“como dije, ella no está lista” suspiro Edward siempre medio feliz y medio triste, feliz porque eso la distaría de convertirse y triste porque muy en el fondo ese era su deseo también.
Resultaba evidente lo necesario de estos cambios, sobre todo porque eran la clave para lo que yo quería más que nada en este mundo, pero era totalmente consciente de Charlie, sentado en la otra habitación, disfrutando de su partido, justo como cualquier otra noche. Y de mi madre Renée, allá lejos en la soleada Florida, que todavía me suplicaba que pasara el verano en la playa con ella y su nuevo marido.
Esme suspiro con empatía, los padres eran siempre los primero en sufrir cuando los hijos volaban del nido.
Y de Jacob que, a diferencia de mis padres, sí sabría con exactitud lo que estaría ocurriendo cuando yo desapareciera en alguna universidad lejana. Incluso aunque ellos no concibieran sospechas durante mucho tiempo, o yo pudiera evitar las visitas con excusas sobre lo caro de los viajes, mis obligaciones con los estudios o alguna enfermedad, Jacob sabría la verdad.
"Está bien, puedo ver tu punto de vista, ella no esta lista" dijo Emmett. “Todavía”
Durante un momento, la idea de la repulsión que inspiraría a Jacob se sobrepuso a cualquier otra pena.
—Belia —murmuró Edward, con el rostro convulso al leer la aflicción en el mío—, no hay prisa. No dejaré que nadie te haga daño. Puedes tomarte todo el tiempo que quieras.
"Y cuanto más, mejor", se rió Edward.
—Quiero darme prisa —susurré, sonriendo débilmente, e intentando hacer un chiste—. Yo también deseo ser un monstruo.
"Eso no es gracioso", Edward frunció el ceño y ni siquiera Emmett se río, nadie lo encontró gracioso.
Apretó los dientes y habló a través de ellos.
—No tienes idea de lo que estás diciendo.
De golpe, puso el periódico húmedo sobre la mesa, entre nosotros. Su dedo señaló el encabezamiento de la página principal.
"Sí... sin duda un vampiro", comento Jasper.
SE ELEVA EL NÚMERO DE VÍCTIMAS MORTALES, LA POLICÍA TEME LA IMPLICACIÓN DE BANDAS CRIMINALES
—¿Y qué tiene esto que ver con lo que estamos hablando?
—Los monstruos no son cosa de risa, Bella.
Miré el título otra vez, y después volví la mirada a su expresión endurecida.
—¿Es un... vampiro quien ha hecho esto? —murmuré.
Él sonrió sin un ápice de alegría. Su voz era ahora baja y fría.
—Te sorprenderías, Bella, de cuan a menudo los de mi especie somos el origen de los horrores que aparecen en tus noticias humanas. Son fáciles de reconocer cuando sabes dónde mirar. Esta información indica que un vampiro recién transformado anda suelto en Seattle. Sediento de sangre, salvaje y descontrolado, tal y como lo fuimos todos.
"Por lo tanto, piénsalo con claridad y no vuelvas a pensar en ser un monstruo", dijo Edward.
“Si, tienes que ser un vampiro, no un monstruo” dijo Emmett tratando de aliviar la tensión.
Refugié mi mirada en el periódico otra vez, evitando sus ojos.
—Hemos estado vigilando la situación desde hace unas semanas. Ahí están todos los signos, las desapariciones insólitas, siempre de noche, los pocos cadáveres recuperados, la falta de otras evidencias... Sí, un neófito. Y parece que nadie se está haciendo responsable de él —inspiró con fuerza.
"Eso no es bueno", dijo Jasper. "Debemos hacer algo al respecto."
"No veo por qué es importante... mientras que estén lejos de Bella," dijo Edward. "No es nuestro trabajo ir tras vampiro irresponsables, los Vulturis se harán cargo de él o ella... oh... veo tu punto."
“Exacto, parece que vamos a tener que hacernos cargo de ese vampiro” dijo Emmett emocionado “Desearían que sean más, eso si sería divertido”.
“Que pasa contigo?” le reprocho Jasper “Si eso pasará, los Vulturis vendrían sin ninguna duda, es lo que menos necesitamos, Cayo quiere a Bella convertida, y Aro quiere a Alice, no pueden venir”
“Tranquilo, fue un comentario sin importancia” Emmett trato de disculparse.
—Bien, no es nuestro problema. No podemos ni siquiera prestar atención a la situación hasta que no se nos acerque más a casa. Esto pasa siempre. La existencia de monstruos no deja de tener consecuencias monstruosas.
Intenté no fijarme en los nombres del periódico, pero resaltaban entre el resto de la letra impresa como si estuvieran en negrita. Cinco personas cuya vida había terminado y cuyas familias lloraban su muerte. Es diferente considerar el asesinato en abstracto que cuando tiene nombre y apellidos. Maureen Gardiner, Geoífrey Campbell, Grace Razi, Michelle O'Connell, Ronald Albrook. Gente que tenía padres, hijos, amigos, animales domésticos, trabajos, esperanzas, planes, recuerdos y un futuro...
"Eso es lo debe pensar... eso nos ayuda a controlarnos", dijo Jasper.
—A mí no me sucederá lo mismo —murmuré, casi para mí misma—. Tú no dejarás que me comporte así. Viviremos en la Antártida.
"Que se diviertan con los pingüinos, Eddy", se rió Emmett, "Y si tienes suerte, puede conseguir una rica foca".
Edward puso una cara de asco pero aun así dijo “Si es necesario, lo haré”
Edward bufó, rompiendo la tensión.
—Pingüinos. Maravilloso.
Me eché a reír con una risa temblorosa y tiré el periódico fuera de la mesa, de modo que no tuviera que ver esos nombres; golpeó el linóleo con un ruido sordo. Sin duda, Edward habría tenido en cuenta las posibilidades de caza. Él y su familia «vegetariana»  todos comprometidos con la protección de la vida humana 
"Mmmm no creo la protejamos, más bien sería algo así como que la conservamos," aclaró Jasper.
preferían el sabor de los grandes predadores para satisfacer las necesidades de su dieta.
—Alaska, entonces, tal como habíamos planeado. Sólo que nos vendría mejor algo mucho más lejano que Juneau, algún sitio con osos en abundancia.
"Todos podríamos mudarnos ahí", sonrió Emmett, luciendo emocionado como siempre lo hacía cuando los osos eran mencionados.
—Mejor —consintió él—. También hay osos polares. Son muy fieros. Y también abundan los lobos.
"Oops," Edward sacudió su cabeza.
"Idiota", Alice, Rosalie, Jasper y Emmett lo regañaron..
Se me quedó la boca abierta y expiré todo el aire de golpe, de forma violenta.
—¿Qué hay de malo? —me preguntó. Antes de que pudiera recuperarme, comprendió la confusión y todo su cuerpo pareció ponerse rígido—. Vaya, olvídate de los lobos, entonces, si la idea te repugna —su voz sonaba forzada, formal, y tenía los hombros rígidos.
"Si la idea te repugna?" Alice repitió, sacudiendo la cabeza. "Eso no es una buena disculpa."
—Era mi mejor amigo, Edward —susurré. Dolía usar el tiempo pasado—. Por supuesto que me desagrada la idea.
—Perdona mi falta de consideración —dijo, todavía de modo muy formal.
"Hm... Me pregunto si he mencionado a los lobos, porque la idea es bastante atractivo para mí", reflexionó Edward.
"Edward!" Esme reprendió.
"Lo siento", suspiró Edward, parecía que ahora todos defendían al chucho.
—No debería haberlo sugerido.
—No te preocupes.
Me miré las manos, cerradas en dos puños sobre la mesa.
Nos sentamos en silencio durante un momento, y después su dedo frío se deslizó bajo mi barbilla, elevándome el rostro. Su expresión era ahora mucho más dulce.
—Lo siento. De verdad.
—Lo sé. Sé que no es lo mismo. No debería haber reaccionado de ese modo. Es sólo que..., bueno, estaba pensando justo en Jacob antes de que vinieras —dudé. Sus ojos leonados parecían oscurecerse un poco siempre que escuchaba el nombre de Jacob. Mi voz se tornó suplicante en respuesta—. Charlie dice que Jacob lo está pasando mal. Se siente muy dolido y... es por mi culpa.
"Si funciono", se rió Emmett.
—Tú no has hecho nada malo, Bella.
Tomé un largo trago de aire.
—He de hacer las cosas mejor, Edward. Se lo debo. Y de todos modos, es una de las condiciones de Charlie...
"No creo que el Edward del libro acepte eso de buena gana" Edward frunció el ceño.
"Ellos son amigos y es difícil para ellos", dijo Carlisle. "No es fácil alejar a alguien tan importante para ti..."
"Lo sé, pero sería mejor para el cachorro si ella no tratara de mantenerlo como amigo ahora", dijo Edward. "Quiero decir, ella va a transformarse pronto, no podrán ser amigos después de eso... sería mejor que se alejen."
"¿Y eso no tiene nada que ver con que estés celoso, verdad Eddy?" Emmett sonrió.
"Sólo en un pequeño porcentaje," respondió Edward y Emmett levantó una ceja escéptico. "Bueno, pero solo menos de la mitad si hablamos en porcentajes."
Su rostro cambió mientras hablaba, endureciéndose de nuevo, volviéndose como el de una estatua.
—Ya sabes que está fuera de discusión que andes con un licántropo sin protección, Bella. Y el tratado se rompería si alguno de nosotros atravesáramos sus tierras. ¿Quieres que empecemos una guerra?
“Hablando de golpes bajos” se rio Emmett.
—¡Claro que no!
—Pues entonces no hay necesidad de discutir más sobre esto —dejó caer la mano y miró hacia otro lado, buscando cambiar de tema. Sus ojos se pararon en algún lugar detrás de mí y sonrió, aunque continuaron precavidos—. Me alegra que Charlie te deje salir. Tienes realmente necesidad de hacerle una visita a la librería. No me puedo creer que te estés leyendo otra vez Cumbres borrascosas. Pero ¿es que no te lo sabes de memoria ya?
—No todos tenemos memoria fotográfica —le contesté, en tono cortés.
—Memoria fotográfica o no, me cuesta entender que te guste. Los personajes son gente horrible que se dedica a arruinar la vida de los demás. No comprendo cómo se ha terminado poniendo a Heathcliff y Cathy a la altura de parejas como Romeo y Julieta
"Pensé que no tenía muy buena opinión de Romeo y Julieta", sonrió Emmett, "Al menos eso es lo que decías en Luna Nueva".
"Los personajes eran unos idiotas, pero su amor era fuerte", Edward se encogió de hombros..
"No puedes decir eso, te comportaste igual o más idiota que romeo", se rió Emmett.
"Puede ser," respondió Edward.
o Elizabeth Bennet y Darcy. No es una historia de amor, sino de odio.
—Tú tienes serios problemas con los clásicos —le repliqué.
—Quizás es porque no me impresiona la antigüedad de las cosas —sonrió, evidentemente satisfecho al pensar que había conseguido distraerme—. Pero de verdad, en serio, ¿por qué lo lees una y otra vez? —sus ojos se llenaron de vitalidad, encendidos por un súbito interés, intentando, otra vez, desentrañar la intrincada forma de trabajar de mi mente. Se inclinó a lo largo de la mesa para acunar mi rostro en su mano—. ¿Qué es lo que tiene que te interesa tanto?
Su sincera curiosidad me desarmó.
—No estoy segura —le contesté, luchando por mantener la coherencia mientras su mirada, de forma involuntaria, dispersaba mis pensamientos—. Creo que tiene que ver con el concepto de lo inevitable. El hecho de que nada puede separarlos, ni el egoísmo de ella, ni la maldad de él, o incluso la muerte, al final...
"Hm... parece que tienen similitudes", sonrió Emmett. "Tal vez llegarás a comprender mejor esta historia también."
"Ella no es egoísta y no soy... bueno, no soy tan malo en estos momentos", dijo Edward.
"Tu nunca fuiste malo", dijo Esme.
"Trato de no serlo", suspiró Edward.
Su rostro se volvió pensativo mientras sopesaba mis palabras. después de un momento sonrió con ganas de burla.
—Sigo pensando que sería una historia mejor si alguno de ellos poseyera alguna cualidad que lo redimiese. Espero que tú tengas más sentido común que eso, que enamorarte de algo tan... maligno.
"Eres el mayor de los tramposos, pero no eres maligno", dijo Emmett.
—Es un poco tarde para mí el ponerme a considerar de quién enamorarme —le señalé—, pero incluso sin necesidad de la advertencia, creo que me he apañado bastante bien.
Se rió en silencio.
—Me alegra que pienses eso.
—Bien, y yo espero que seas lo suficientemente listo para mantenerte lejos de alguien tan egoísta. Catherine es realmente el origen de todo el problema, no Heathcliff.
"Creo que lo hice bastante bien en ese aspecto también", sonrió Edward.
—-Estaré en guardia —me prometió.
Suspiré. Se le daba muy bien distraerme.
"Pero solo un poco," Edward frunció el ceño.
"Es una lástima Eddy... ella es tan terca como tú", se rió Emmett.
Puse mi mano sobre la suya para sostenerla contra mi rostro.
—Necesito ver a Jacob.
Cerró los ojos.
—No.
—En realidad, no es tan peligroso —le dije, en tono de súplica—. Solía pasarme antes el día en La Push, con todos ellos, y nunca me ocurrió nada.
Pero ahí cometí un desliz. La voz me falló al final cuando me di cuenta de que estaba diciendo una mentira. No era verdad que no hubiera pasado nada. Un recuerdo relampagueó en mi mente, el de un enorme lobo gris acuclillado para saltar, con sus dientes, afilados como dagas, dirigidos hacia mí..., y las palmas de mis manos comenzaron a sudar con el eco del pánico en mi memoria.
Los ojos de Edward se endurecieron por un segundo, pero no duró mucho. "Eso no me va a convencer", dijo con voz casi normal.
Edward oyó cómo se aceleraba mi corazón y asintió como si yo hubiera reconocido la mentira en voz alta.
—Los licántropos son inestables. Algunas veces, la gente que está cerca de ellos termina herida. Algunas otras veces, incluso muerta.
“Eso tampoco convencerá a Bella” dijo Alice.
Quería negarlo, pero otra imagen detuvo mi refutación. Vi en mi mente de nuevo el que alguna vez fue el bello rostro de Emily Young, ahora marcado por un trío de cicatrices oscuras que arrancaban de la esquina de su ojo derecho y habían deformado su boca hasta convertirla para siempre en una mueca torcida.
El esperó, triunfante pero triste, a que yo recobrara la voz.
—No los conoces —murmuré.
—Los conozco mejor de lo que crees, Bella. Estuve aquí la última vez.
—¿La última vez?
—Llevamos cruzándonos con los hombres lobo desde hace setenta años. Nos acabábamos de establecer cerca de Hoquiam. Fue antes de que llegaran Alice y Jasper. Los sobrepasábamos en número, pero eso no los hubiera frenado a la hora de luchar si no hubiera sido por Carlisle. Se las compuso para convencer a Ephraim Black de que la coexistencia era posible y por ese motivo hicimos el pacto.
"¿Cómo lo lograron?" Preguntó Jasper. Él y Alice no sabían mucho sobre los hombres lobo, ya que no pensaba que se tornara importante para ellos por Bella, además de que  pensaban que los hombres lobo se habían ido.
"Edward me ayudó... es bueno contar con un traductor", sonrió Carlisle. "Y el hecho de que los superábamos en número, pero aún así pedir por la paz, ayudó también..."
"Sí, me di cuenta de eso", dijo Jasper. "Pero yo creí que era porque están temerosos de nosotros."
"Y lo estaban," dijo Edward. "No podían entender de dónde venía Carlisle y pensaban que los iba a atacar cuando menos se lo esperaran."
"Si así hubiera sido ¿por qué iban a firmar un Tratado?" Jasper preguntó de nuevo.
"Creo que la mayor ayuda fue nuestros ojos", dijo Carlisle. "Esto nos marca como diferentes a los demás y fue suficiente para que nos una oportunidad"
El nombre del tatarabuelo de Jacob me sorprendió.
—Creíamos que su linaje había muerto con Ephraim —susurró Edward, y sonaba casi como si estuviera hablando consigo mismo—, que la mutación genética que permitía la transformación había desaparecido con él —se interrumpió y me miró de forma acusadora—. Pero tu mala suerte parece que se acrecienta cada vez más. ¿Te das cuenta de que tu atracción insaciable por todo lo letal ha sido lo suficientemente fuerte como para hacer retornar de la extinción a una manada de cánidos mutantes?
"No fue la suerte de Bella que hizo esto Eddy", se rió Emmett.
"No, no lo fue," dijo Carlisle con gravedad.
"No me va a gustar oír esa explicación" Edward frunció el ceño.
Desde luego, si pudiéramos embotellar tu mala fortuna, tendríamos entre manos un arma de destrucción masiva.
“Eso si es cierto” se rio Emmett acompañado por las risas de Jasper e incluso una sonrisa de Rosalie.
Pasé de sus ganas de tomarme el pelo, ya que me había llamado la atención su suposición: ¿lo decía en serio?
—Pero yo no les he hecho regresar, ¿no te das cuenta?
—¿Cuenta de qué?
—Mi pésima suerte no tiene nada que ver con eso. Los licántropos han regresado cuando lo han hecho los vampiros.
Kdward me clavó la mirada, con el cuerpo inmovilizado por la sorpresa.
—Jacob me dijo que la presencia de tu familia fue lo que precipitó todo. Pensé que estabas informado...
Entrecerró los ojos.
—¿Y eso es lo que piensan?
"¿Crees que nos echan la culpa de todo?", dijo Emmett con una voz cantarina.
"No sería la primera vez... los lobos nos echan la culpa de todo", Edward se encogió.
“Pero en esto tienen razón” suspiro Carlisle.
—Edward, atiende a los hechos. Vinisteis hace setenta años y aparecieron los licántropos; volvéis ahora y aparecen de nuevo. ¿No te das cuenta de que es más que una coincidencia?
Pestañeó y su mirada se relajó.
—Esa teoría le va a parecer a Carlisle muy interesante.
"Sí," dijo Carlisle frunciendo el ceño, él estaba interesado en la teoría, incluso si le entristeciera saber que todo era por ser vampiros.
—Teoría —contesté con mala cara.
Se quedó en silencio un momento, mirando sin ver la lluvia, a través de la ventana. Supuse que estaría ponderando el hecho de que fuera la presencia de su familia la que estuviera convirtiendo a los locales en lobos gigantes.
—Interesante, aunque no cambia nada —murmuró tras un instante—. La situación continúa como está.
Traduje esto con bastante facilidad: nada de amigos licántropos.
“Exacto” dijo Edward asintiendo.
Sabía que debía ser paciente con Edward. La cuestión no estaba en que fuera irrazonable, sino en que simplemente, no lo entendía. No tenía idea de cuánto era lo que le debía a Jacob Black, varias veces mi vida, y quizá también, mi cordura.
"Eso es verdad..." Edward frunció el ceño.
"¿Qué, que no lo entiendes o que le debes eso?" Emmett sonrió.
"Ambas", dijo Edward.
No quería hablar con nadie acerca de aquel tiempo yermo y estéril, y menos aún con él, que con su marcha sólo había intentado defenderme, salvar mi alma. No podía considerarle culpable por todas aquellas estupideces que yo había cometido en su ausencia, o del dolor que había sufrido.
"Pero eres culpable", dijo Rosalie sin rastros de enojo en su voz, solo decía lo que a su parecer era verdad. "Estúpido, idiota sobreprotector, siempre piensas que tiene razón."
"No te preocupes... Ya aprendí de mis errores," dijo Edward con tristeza.
Pero él sí.
Por ello tenía que poner mis ideas en palabras con muchísimo cuidado.
Edward suspiro, el sabía todo lo que Bella había sufrido, fue como si lo hubiera presenciado mientras lo leía, pero el Edward del libro no, esto iba a ser doloroso para él.
Me levanté y caminé alrededor de la mesa. Me abrió los brazos y yo me senté en el regazo de mi novio, acurrucándome dentro de su frío y pétreo abrazo. Le miré las manos mientras hablaba.
—Por favor, sólo escúchame un minuto. Esto es algo mucho más importante que el capricho de no querer desprenderse de un viejo amigo. Jacob está sufriendo —mi voz tembló al pronunciar la palabra—. No puedo dejar de ayudarle ahora, justo cuando me necesita, simplemente porque no es humano todo el tiempo. Estuvo a mi lado cuando yo me había convertido también en... algo no del todo humano. No te haces una idea de cómo fue...
“Ahora si lo hago” dijo Edward con voz débil.
—dudé, porque los brazos de Edward se habían puesto rígidos a mi alrededor, con los puños cerrados y los tendones resaltando—. Si Jacob no me hubiera ayudado... No estoy segura de qué hubieras encontrado cuando volviste. Le debo mucho más de lo que crees, Edward.
Levanté el rostro con cautela para mirarle. Tenía los ojos cerrados y la mandíbula tensa.
"Por supuesto que sus ojos se cerraron... no querría que ver esto", dijo Esme, su voz un poco tensa mientras miraba el obvio dolor de su hijo, sabiendo que el Edward del libro estaría peor.
—Nunca me perdonaré por haberte abandonado —susurró—, ni aunque viva cien mil años.
“Edward no sabías que todo esto pasaría” dijo Esme “No debes culparte por esto”
“Aun así, paso” suspiro Edward “Pero eso cambiará, Bella no sufrirá por mi culpa en esta realidad”
Presioné mi mano contra su rostro frío y esperé hasta que suspiró y abrió los ojos.
—Sólo pretendías hacer lo correcto. Y estoy segura de que habría funcionado con alguien menos chiflado que yo. Además, ahora estás aquí y eso es lo único que importa.
—Si no me hubiera ido no tendrías necesidad de arriesgar tu vida para consolar a un perro.
Me estremecí. Estaba acostumbrada a Jacob y sus comentarios despectivos  chupasangre, sanguijuela, parásito , pero me sonó mucho más duro al oírlo en su voz aterciopelada.
"Ni siquiera puedo insultarlo" Edward resopló indignado
"ella espera mas de ti", dijo Esme amablemente.
"No sé cómo expresar mi antipatía correctamente," dijo Edward, y su tono era sombrío.
—No sé cómo decirlo de forma adecuada —comentó Edward, y su tono era sombrío—. Supongo que incluso te sonará cruel, pero ya he estado muy cerca de perderte en el pasado. Ahora sé qué se siente en ese caso y no voy a tolerar que te expongas a ninguna clase de peligro.
“Mirándolo así, te entiendo” le dijo Jasper, y tanto Emmett como Carlisle asintieron, ellos también serian irracionales si sus compañeras hubieran estado en un peligro como lo estuvo Bella.
—Tienes que confiar en mí en este asunto. Estaré bien.
El dolor volvió a aflorar en su rostro.
—Por favor, Bella —murmuró.
Fijé la mirada en sus ojos dorados, repentinamente llenos de fuego.
—¿Por favor, qué?
—Por favor, hazlo por mí. Por favor, haz un esfuerzo consciente por mantenerte a salvo. Yo hago todo lo que puedo, pero apreciaría un poco de ayuda.
"Tú sabes que realmente no es peligroso del todo", señaló Alice. "Ella ha demostrado que puede estar a salvo en su compañía."
"Argh", gruñó Edward.
—Me lo tomaré en serio —contesté en voz baja.
—¿Es que realmente no te das cuenta de lo importante que eres para mí? ¿Tienes alguna idea de cuánto te quiero?
Me apretó más fuerte contra su pecho duro acomodando mi cabeza bajo su barbilla. Presioné los labios contra su cuello frío como la nieve.
—Lo que sí sé es cuánto te quiero yo —repuse.
—Eso es comparar un árbol con todo un bosque.
"El amor no es un árbol, Edward," dijo Alice exasperado, rodando sus ojos.
"Lo sé", sonrió Edward.
Puse los ojos en blanco, pero él no pudo verme.
—Imposible.
Me besó la parte superior de la cabeza y suspiró.
—Nada de hombres lobo.
—No voy a pasar por eso. Tengo que ver a Jacob.
—Entonces tendré que detenerte.
"Argh", gruñó Edward.
"Apuesto a que ella verá al cachorro", se rió Emmett.
"Bella es muy persistente cuando quiere algo, ella conseguirá verlo", dijo Edward, que parecía molesto y sorprendido al mismo tiempo.
Sonaba completamente confiado en que no sería un problema para él.
Yo estaba convencida de que llevaba razón.
"Bueno, yo no estoy seguro," dijo Edward.
"Pero evidentemente el Edward del libro si," Emmett se rió.
“Él no sabe todo lo que pasa” dijo Edward auto defendiéndose.
—Bueno, eso ya lo veremos —faroleé de todos modos—. Todavía es mi amigo.
Sentía la nota de Jacob en mi bolsillo, como si de pronto pesara tres kilos. Podía oír sus palabras con su propia voz y parecía estar de acuerdo con Edward, algo que no iba a pasar nunca en la realidad.
«Eso no cambia nada. Lo siento».
"Es verdad... su seguridad es primero", coincidió Edward.
"Ese es el final del capítulo," dijo Edward, entregando el libro a Emmett




Hola^^
Como están? Ha pasado bastante tiempo desde mi última actualización, espero sepan disculpar mi ausencia, mis estudios me han tenido atrapada, y es frustrante saber que todo ha sido por nada, mis esfuerzos no fueron suficientes y perdí un año, así que imagínense mi estado de ánimo en estos momentos, espero que el capitulo no haya salido muy deprimente…
Parece que ahora tendré un poco más de tiempo libre forzoso, exceptuando los días q estudie, ya que aun debo aprobar esos malditos exámenes, así que nos leemos el lunes que viene.
Saludos para todos y todas y bienvenidos sean los nuevos lectores!
Nos leemos pronto.
Cary0605


12 comentarios:

Ires dijo...

Gracias por publicar. Siento mucho leer lo de tus exámenes pero animo todo pasa por una razón sigue echandole ganas y verás que todo saldrá bien
Saludos Ires

Elsii Stw dijo...

Hola nena!! Que mala suerte, pero tú puedes y seguirás adelante ^^ ya sabes yo aqui fiel lectora!! me encantó el cap como siempre!!! es bueno saber lo q Edward piensa ...espero el otro cap ^^ sin prisas =)

Anónimo dijo...

haaaa, primero quiero dejar en claro que estaba leyendo tu capi a las 4 de la tarde(Peru) y se corto la luz en mi cuadra y no pude escribrte asi que recien a las 7:22 te escribo, mucho tiempo sin luz :(, bueno, siento mucho lo de tus examenes pero te aseguro que saldras adelante, despues de la tormenta viene la calma, recuerdalo siempre, cuidate, suerte y sigue adelante, abrazos consoladores desde Peru.
besos
vcullen

Anónimo dijo...

Hola Cary, lamento enterarme de que no te fue bien con los cursos, se me está viniendo cierto cargo de conciencia por pedirte actualización, pero para cuando tengas que dar de nuevo esos exámenes pasa la voz aunque sea una velita a todos los santos siempre ayuda, no???, eso sí te voy a dejar tranquilita para que te puedas preparar para los exámenes que se vienen de nuevo y que espero puedas pasar con satisfacción.

Felizmente que Edward está leyendo estos libros para no volver a meter la pata cuando conozca por fin a la Bella real, eso sí y como dice Jasper cuando Bella se entere de que han leído los libros se va a molestar mucho, pero por otro lado, Edward también tiene razón debe dejar que Bella lo conozca y ella tome la decisión y más adelante contarle acerca de esos libros cosa que ... sí se enojará mucho (volvemos a repetirlo jejeje) pero sabrá perdonarlos (sí a todoooooos) porque para ese entonces ella ya estará completamente enamorada de Edward y en caso de contarle sobre los cuatro libros pues .... sabrá que ellos dos formarán su propia familia y que tendrán cachorro pegado a ellos de por vida jajaja!!!!.

Y espero que al final del libro Emmett y Alice recuerden su apuesta, aunque la verdad es que los dos ganarán ya que Emmett dijo que en éste libro no se van a casar y, Alice aseguró (sine star completamente segura jejeje) de que el libro no termina sin estar ellos ya comprometidos jejeje!!! y ambos van acertar.

Algo que no olvido es que ... se supone que también hay la traducción de cuando Bella y Jacob leen juntos Sol de Medianoche que son los pensamientos de Edward en Crepúsculo, así que ella también deberá de confesar algunas cositas y esperemos que llegado el momento Jacob no se ponga más antipático de lo acostumbrado porque sino .... no le van a permitir salir con Renesmee jajaja!!!

Nos estamos leyendo, cuidate mucho y ya sabes avísanos cuando te toque dar de nuevo los exámenes, ok????

SALESIA

Anónimo dijo...

Hola Cary!!!
gracias por actualizar me moria de ganas por seguir leyendo ;P
cuidate mucho nena!!
mordiscos
Nerukilla

Babi dijo...

Hola hola espero y estes mejor en la school y tus examenes salgan bn mucha suerte y que bn que ya regresaste a la historia :D el cap estuvo genial asi que espero oder platikr contigo pronto :) cuidat mucho cualquier cosa ya sabes donde encontrarme :P DTBM

Lorria dijo...

GRACIASSSSSSSSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no sabes cuanto me emocione cuando lo lei =D awwww esto no me lo esperaba desde ayer lo lei pero por alguna extraña razon esto no me dejaba poner el comentario!!!!

pero en fin muchas gracias siempre me sorprendes con tus regalos, eres lo maximo!!! te quiero muchooooo nunca lo olvides y para lo que necesites pues aqui estoy siempre!!!!


el capitulo que quieres que te diga siempre superas mis expectativas en relacion a eso!!!!! espero leerte el proximo lunes ya que para bien o para mal mañana rindo el ultimo de mis examenes y despues vacacionessssssss!!!!!!!!!!!! podremos platicar mas wujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!

con lo de la U animo, que todo pasa por algo, cuando te toque rendir esos examenes estoy segura que te ira super, mientras tanto trata de disfrutar tus vacaciones!!!

a la distancia un abrazo!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

HOLA, NO ESPERO SONAR MAL NI NADA POR EL ESTILO, PERO ME ALEGRO QUE AHORA TENGAS TIEMPO PARA PODER ACTUALIZAR, CLARO, AUNQUE HUBIERA SIDO MEJOR SI ESO NU HUBIERA SIDO PROVOCADO POR LA PERDIDA DE UN AÑO.......... ME ENTUSIASMA QUE PUEDAS ACTUALIZAR PRONTO, Y ESPERO QUE SUBAS MAS DE UN CAPITULO, LA VERDAD ES QUE ME MUERO POR TERMINAR DE LEER TODA LA SAGA, SOBRE TODO AMANECER.. SALUDOS :D

Anónimo dijo...

Lamento que no te haya ido bien en los exámenes... PERO ANIMO!!!! todo saldrá bien. En cuanto al capi me encanta!!!!

Nos vemos el lunes gracias por tus publicaciones y tu esfuerzo!!!

Besos y éxitos en tus exámenes.

Anónimo dijo...

Hola, sé que ahora sólo estás un poco desanimada, pero con el tiempo las cosas mejorarán, sólo el tiempo nos enseña las verdaderas lecciones que debemos aprender con cada obstáculo de la vida, respira profundo y adelante.

Por otro lado me gustó el capítulo, que bueno que hayas podido volver a actualizar, pasó tiempo pero no importa yo también estoy con poco tiempo por trabajo y estudio.

Saludos,

CAROL ROSALLIE CULLEN

Nohemi cullen dijo...

Oh q mal q no pudiste aprobar tus examns lo siento mucho gracias x el nuevo capi

Anónimo dijo...

Hola Cary, hace rato que no pasaba por aqui y ahora veo que me faltan algunos capitulos para estar al corriente, siento que no te haya ido como esperabas pero animo como dicen "si te caes 2 veces levantate tres" ya veras que pronto las cosas siguen su camino y para bien :)

Zoe